Pastor en Siria: “Dios sigue actuando”

Iglesia perseguida

Medio millón de cristianos se han marchado del país. “Sucedió de repente, todavía estamos en shock”, admite el pastor, que sin embargo cree que están aprendiendo a depender “de la soberanía de Dios”.

En un reportaje en la revista del Movimiento Lausana, un pastor en Siria cuenta su experiencia en el último tiempo años. Desde hace seis años el conflicto en Siria e Irak se ha recrudecido hasta provocar una de las mayores crisis migratorias de este siglo. Sin embargo, la situación tan extrema que han vivido los cristianos sucedió de forma repentina. “Las iglesias vivían en paz, aún gozando de algunos privilegios”, cuenta el pastor, que reconoce que la comunidad cristiana era “bien educada, con buenas posiciones en negocios, educación y gobierno”. “Pero en pocos años todo cambió. Cuando hablas con refugiados sirios e iraquíes te das cuenta de que siguen en shock, aún después de cuatro o cinco años; no pueden comprender qué sucede”, añade el pastor, cuyo nombre no se revela por seguridad.

La huida ha sido la única solución para millones de personas en Siria. “Nadie tiene números exactos, pero unos quinientos mil cristianos se han ido del país en los últimos cuatro años, muchos de ellos han sido forzados a hacerlo. No muchos han regresado”, teniendo en cuenta que el conflicto sigue afectando a vastas zonas del país. El surgimiento del Daesh ha supuesto un incremento de las amenazas hacia los cristianos. Aunque en Siria, explica el pastor, “hay 45 grupos terroristas, incluyendo a Al-Nusra vinculado a Al-Qaeda”, que han procurado exterminar a los cristianos. “La acción de los grupos terroristas se ha centrado en áreas habitadas mayoritariamente por cristianos”, explica el pastor, que reconoce que aunque “toda la sociedad ha sido afectada”, los cristianos “han sufrido más”. Según el pastor la situación de persecución y guerra tomó “por sorpresa” a la Iglesia, que no había desarrollado estrategias ministeriales o aún una respuesta teológica a esta nueva situación. “Las iglesias no estaban preparadas para responder a la persecución y la opresión”, pero “está aprendiendo rápido”. De hecho ahora mismo “cinco redes de iglesias en Siria están desarrollando programas de ayuda humanitaria” tanto para cristianos como para no cristianos, siendo esto “una prioridad”. “Evangelismo y acción social van de la mano ahora”, explica el pastor. Cada vez más iglesias están “ayudando a los desplazados, a los más pobres y a los más dañados por la guerra, con atención médica y programas educativos”.

Oportunidad para el Evangelio

“Las iglesias en Siria e Irak están actuando”, dice el pastor. “Conocemos cada vez más casos de conversiones”, ya que “la guerra ha forzado a la Iglesia a atender a los musulmanes que necesitaban ayuda. La Iglesia se está levantando para comprometerse con la comunidad musulmana a su alrededor”. Asimismo el conflicto ha llevado a las congregaciones cristianas a unirse “como nunca antes”, lo que la está “fortaleciendo en visión, en número y en valor” para continuar. Por otra parte, las atrocidades cometidas por el Daesh generan una brecha cada vez mayor en el entorno musulmán. “Muchos musulmanes apoyan las aspiraciones del Estado Islámico, porque están desilusionados de los gobiernos seculares y creen que es el momento de restaurar la gloria del pasado. Este pensamiento fortalece el extremismo y el terrorismo y afecta sobre todo a los musulmanes suníes, poco educados, tanto jóvenes como mayores”. Por otra parte “muchos musulmanes moderados dicen que ese no es el Islam en el que creen. Un número significativo viene a Cristo cuando se les presenta el Evangelio”, explica el pastor.

“Dios sigue trabajando”

Para el pastor, aún en medio del sufrimiento y la oscuridad “Dios sigue trabajando en su soberanía”. “Hay un nuevo espíritu de unidad en Siria e Irak entre cristianos. Los egipcios coptos están orando por los cristianos asirios, algo que era difícil de ver”, añade el pastor. “Las iglesias están pensando no solo en su supervivencia sino en cómo ser de influencia en la región”. Asimismo, los desplazamientos forzados de musulmanes está dando oportunidades para que oigan el Evangelio. “Conozco a musulmanes de regiones como Raqqa o Deir-ez-Zor que se han convertido. Los cristianos nunca se hubieran atrevido a ir allí, sin embargo, muchos han huido a Jordania o Líbano y allí han podido escuchar el evangelio”, añade el pastor sirio.

Es por ello que este pastor sirio considera que la iglesia “tiene futuro”. “La Iglesia cristiana árabe ha sobrevivido desde los días de pentecostés hasta ahora, casi dos mil años. Ha pasado momentos buenos y malos, presión y persecución. Aún con un número pequeño, es una Iglesia que ha tenido un impacto en la sociedad, la educación, el sistema político o la economía de la región”, recuerda el pastor. “Por eso la Iglesia continuará con su llamado, con la ayuda de cristianos de otros lugares, que pueden hacer mucho más que en otras épocas”, añade. “La tecnología nos da posibilidades, un nuevo sentimiento de identidad y de trabajar juntos. Antes de la crisis, aún los pastores evangélicos eran reacios a juntarse para orar juntos. Todo eso ha cambiado”, explica. Aunque muchos optan por marcharse del país ante la situación tan crítica, la iglesia “está buscando formas para animar a los cristianos a quedarse en Siria”, cuenta el pastor.

Finalmente él anima a los cristianos de otras partes del mundo a continuar “orando, porque es crucial”. “Animo a nuestros hermanos a estar atentos y conocer lo que sucede, pero no solo las malas noticias, sino también las buenas cosas que Dios está haciendo”, comenta. “Los cristianos de esta región sentimos apoyo cuando los de otras zonas oran por nosotros”, aún en medio de la decepción al “no escuchar demasiados mensajes de ánimo de las autoridades de los llamados países cristianos”. “La ayuda financiera ¾comenta finalmente¾ sigue siendo muy necesaria, para apoyar a las iglesias en su trabajo social o ayudar a los cristianos que han perdido sus casas”.

Fuente: Protestante Digital

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