¿Qué es lo que tú más deseas?

Dios tiene un llamado para ti

Que el Señor se revele a nosotros de tal manera que podamos tener el mismo anhelo que su corazón.

Por Jennie Allen

¿Qué es lo que más deseo? ¿Cuál es el anhelo más profundo de mi alma? No puedo identificarlo.

¿Qué es lo que Dios quiere? Siempre he sabido la respuesta, aunque nunca supe lo que esa respuesta significaba. Ciertamente nunca supe lo que la respuesta significaba para mi vida.

Lo que dios más quiere es su gloria. “Gloria” es una palabra vaga y misteriosa. John Piper define la gloria de Dios como “la santidad de Dios manifestada”. Es que se vea claramente quién es Dios para que tú puedas verlo, probarlo y sentirlo, y como resultado caer rostro a tierra.

Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti (…) Yo te he glorificado en la tierra, y he llevado a cabo la obra que me encomendaste (…)Todo lo que yo tengo es tuyo, y todo lo que tú tienes es mío; y por medio de ellos he sido glorificado”(Juan 17:1, 4, 10).

Cuando Jesús salió para orar, cuando fue a encontrarse con su Padre y a suplicarle, antes de enfrentar la muerte, una palabra salió de sus labios una y otra vez. Él oró por la gloria de Dios. La anhelaba. Dijo que había pasado su vida en esta tierra edificando y desplegando la gloria de Dios. Nada le importaba más a Jesús antes de morir que Dios se mostrara a sí mismo a través de Él y de nosotros.

Aun cuando escribo estas palabras hoy, me pregunto si en verdad son importantes para mí. Casi no puedo obedecer a Dios sin pensar: “¿Qué es lo que va a costarme?”. No quiero pensar de esa forma. Soy así de egoísta. Quiero tener cosas. Quiero comodidad y quiero divertirme. No quiero sufrir. Quiero sentir que todo está bajo control.

Hoy, al igual que muchos otros días, me he olvidado. He olvidado las vislumbres que recibí de Dios, los momentos cuando en realidad lo he probado y en los que he visto una pizca de lo que él es, y los momentos en que haría lo que él me pidiera. Olvido lo que se siente cuando él se revela a través de un pasaje bíblico que sin duda fue escrito para mí. O cuando lo siento mientras manejo mi automóvil con las ventanillas bajas, cantando a todo pulmón adorándolo, o cuando como yogurt con mi hija de 9 años mientras ellas descubre la libertad que trae perdonar. Me he olvidado de su gloria. Me olvido. Me olvido de que Dios es real y que ninguna otra cosa es importante… hasta que de nuevo veo su gloria, las marcas que Él deja. Entonces recuerdo y despierto.

¿Qué pasaría si quisiéramos lo que más desea dios? ¿Qué ocurriría, si al igual que Jesús, quisiéramos la gloria de Dios por encima de todo lo demás? ¿Y qué si el motivo verdadero de mi vida y de mi corazón fuera dar a conocer a Dios durante unos pocos años en la tierra?

No solo Jesús oró por sí mismo, sino que también oró por sus discípulos y por nosotros.

Él dijo: “No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo” (Juan 17:16, 19).

La noche que Jesús oró esta oración, todos se quedaron sin respiración en el aposento alto. Su muerte estaba cercana y Él acaba de explicarles a esos hombres que los estaba dejando, y también les había explicado que el mundo los odiaría igual como el mundo lo había odiado a Él. Entonces oró la siguiente oración: “Padre, glorifícate a través de mí. Glorifícate en ellos” (Juan 17:17).

Todos los que estaban con Él aquella noche sintieron el peso de un llamado muy grande, muy costoso y muy significativo: el llamado de mostrarle al mundo la gloria de Dios. Unos pocos hombres cuya tarea era glorificar a Dios. A la larga, muchos de estos hombres perdieron la vida por este llamado.

Jesús continuó orando: “No ruego sólo por éstos. Ruego también por los que han de creer en mí por el mensaje de ellos”(Juan 17:20). Él también dijo: “Ya no voy a estar por más tiempo en el mundo, pero ellos están todavía en el mundo, y yo vuelvo a ti”(v. 11).

Amigos, es nuestro turno. Esos hombres ya no están. Ahora somos nosotros los que tenemos que mostrar a Dios.

Por Jennie Allen
Tomado del libro:Lo que me pidas
Grupo Nelson

Lo que me Pidas

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