A dormir se ha dicho

No le quite importancia al sueño

El buen descanso es vital para una buena salud. Incluso una siesta corta puede traer grandes beneficios

Por Dr. Don Colbert

Todas las personas y los animales de la creación de Dios necesitan descansar. La tierra y las plantas descansan a medida que pasan las estaciones. Como principio fundamental de la Creación, Dios creó el descanso para fortalecer todos los aspectos de su vida y su salud. La Biblia dice: “Porque así ha dicho Jehová el Señor, el Santo de Israel: ‘En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza’” (Isaías 30:15 RVR60).

Tener el descanso que usted necesita es vital para todo lo que hace. El descanso sana y restaura su cuerpo, y el descanso en Dios lo libera de las presiones y el estrés que atacan diariamente su cuerpo y su mente.

Aunque usted no lo crea, la cantidad de luz solar que usted reciba durante el día puede tener un efecto significativo en la calidad de su sueño. La mayoría de las personas pasa demasiado tiempo en ambientes cerrados, con poca luz artificial o luz fluorescente. En consecuencia, reciben muy poca luz del sol. Esto perturba nuestro reloj circadiano, lo que altera nuestro estado de ánimo, interfiere con nuestro sueño y nos afecta tanto mental como físicamente.

La poca exposición a la luz natural durante un período prolongado puede, con el paso del tiempo, causar un desequilibrio de las hormonas serotonina y melatonina. Esto puede ocasionar trastorno afectivo estacional, también conocido como TAE (por sus siglas). El TAE es un tipo de depresión con síntomas de tristeza, desesperanza, letargo, pérdida o aumento de peso y otros síntomas relacionados con la depresión leve. Este trastorno se produce generalmente en los meses finales de otoño e invierno, cuando los días se hacen más cortos y hay menos exposición a la luz del sol.

Los individuos afectados por el TAE necesitan dormir más, ya que la calidad de su sueño disminuye y se despiertan cansados.

Recibir suficiente luz solar durante el día ayudará a aumentar la melatonina en las horas de la noche. También ayudará a aumentar los neurotransmisores serotonina y norepinefrina. La melatonina y la serotonina ayudan a estimular el sueño, mientras que la noradrenalina y la serotonina ayudan a elevar el estado de ánimo.

Permanezca de veinte a treinta minutos al día al sol, bajo la sombra de un árbol. Puede almorzar al aire libre o en el interior, cerca de una ventana que permita entrar la luz solar. Si vive en lugares donde la mayoría de los días son nublados, podría ser de gran ayuda adquirir una caja de luz que tenga luces del espectro completo. Una opción mucho menos costosa es una visera de luz, que es simplemente una visera que contiene luces LED. Si usted vive en una región soleada, donde la luz solar es abundante, siéntese bajo la sombra de un árbol a la hora del almuerzo durante aproximadamente treinta minutos, y reciba el poder curativo de la luz mientras come.

Si usted trabaja en la noche, en turnos nocturnos, o turnos rotativos, algunos cambios pueden ser de utilidad, especialmente si trabaja turnos rotativos. Si trabaja en la noche y duerme durante el día, asegúrese de dormir en una habitación completamente oscura, con todas las luces cubiertas. Antes de salir al trabajo por la noche, utilice una caja de luz o una visera de luz. Por último, cuando regrese a casa por la mañana, utilice lentes de sol que bloqueen toda la luz, de esta manera preparará la mente y el cuerpo para dormir.

Las investigaciones demuestran que la gente puede aumentar su capacidad de estar alerta, reducir el estrés y mejorar la concentración y la memoria con una simple siesta. Una siesta reparadora también mejora el aprendizaje y el tiempo de reacción, y le hace más paciente, eficiente y saludable.

Estudios han demostrado que dormir veinte minutos en la tarde es mucho mejor que dormir veinte minutos más en la mañana. Los expertos del sueño recomiendan que la siesta sea de aproximadamente veinte minutos. Una siesta más larga por lo general conduce a una etapa más profunda del sueño, lo cual lo dejará aturdido y le hará más difícil despertarse. Las siestas más largas de hecho interfieren con el sueño.

Un estudio reveló que una siesta corta incrementa el rendimiento en un treinta y cuatro por ciento, y la capacidad de estar alerta en un cincuenta y cuatro por ciento. Una siesta de veinte minutos a media tarde es una manera estupenda de aumentar la energía, la concentración y la memoria; pero no se acostumbre a tomar siestas para compensar una deuda de sueño, ni tampoco tome una siesta si eso le impide ir a la cama a la hora habitual.

En vista de que muchos se encuentran privados de sueño, tomar la siesta es una de las mejores maneras de restaurarse y ponerse al día con el sueño.

Por Dr. Don Colbert
Tomado del libro:La mejor guía para el sueño
Casa Creación

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