La lucha interna

Obtenga la victoria sobre su carne

Vencer la carne no es fácil ni automático. Debemos tomar la determinación y alinearnos con el Espíritu Santo

Por Reina Olmeda

Nuestra iglesia se preparaba para hacer un ayuno de Daniel, y por primera vez en años decidí participar. Leyó correctamente. Antes de eso yo ponía cualquier excusa para no ser parte del ayuno. Pero este año fue diferente. Esta vez había decidido en mi corazón que aceptaría todo lo que me atrajera más a Dios y alineara mi vida a su propósito.

No piense ni por un segundo que usted puede negociar con su carne. La carne no es sumisa. Nunca está satisfecha. La carne es un enemigo para el hombre espiritual y siempre está en guerra. La única manera de detener la carne es crucificarla o ella le crucificará a usted. Todo el mundo batalla con la carne, incluyendo los cristianos. El alineamiento con Dios determinará el resultado de la batalla entre el espíritu y la carne. En Gálatas 5:16 dice: “Así que les digo: Vivan por el Espíritu, y no seguirán los deseos de la naturaleza pecaminosa”.

Al caminar en el espíritu, su alma se nutre y empieza a producir frutos. Déjeme que le cuente cómo sabe que su espíritu está alineado y que su corazón se vuelve hacia Dios: el espíritu se para firme en la puerta de su templo observando y esperando. Cuando surgen los deseos y apetitos carnales, y van a surgir, el espíritu se levantará dentro de usted, y comienza la guerra entre la carne y el espíritu. Esta es la buena noticia.

Cuando el Espíritu de Dios está comprometido, es su trabajo evitar que los deseos de la carne entren a su templo. Cuanto más se nutre su espíritu, más fuerte se hace, lo que reduce el poder que la carne tiene sobre usted. La carne dice: “Yo puedo hacer lo que quiero hacer. Es mi cuerpo”. El espíritu responde: “No, no puedes hacer lo que quieras. Este cuerpo le pertenece a Dios. Es el templo donde habita el Espíritu”.

Crucificar la carne hizo que tuviera que entregarme a mí misma. Esto no pasa de la noche a la mañana. Es un proceso. Cuanto más le dije que no a elegir alimentos saludables, más fácil se convirtió. El hábito de negar y presentar luego se convirtió en una parte de mi vida. Hoy en día es una reacción automática.

Tenga en cuenta que cada vez que deja algo tiene que reemplazarlo con otra cosa. Así que reemplacé elegir alimentos poco saludables por otros mejores. Oré. Investigué y encontré alternativas. Yo decidí que iba a probar cosas nuevas. Renuncié al miedo y escogí el valor.

Cuanto más nutrí mi espíritu, más fuerte me sentí. Me di cuenta de una realidad: el enemigo no descansa, ¿por qué habría de hacerlo? No me refiero a descansar en el sentido físico, porque usted ya sabe que promuevo el cuidarse a sí mismo, sino más bien el estado de alerta del espíritu dentro de usted siempre velando ante las asechanzas del enemigo. He tomado una decisión consciente. He optado por buscar a Dios diariamente a través del tiempo de devoción personal, la meditación y la adoración. Aprendí a usar el don de discernimiento espiritual para ayudarme a navegar a través de esos momentos en los que llego a un punto muerto. Estas elecciones me aseguran que en la batalla entre la carne y el espíritu, mi alineamiento con Dios determinará al vencedor. No iba a decepcionar a Dios. Él confiaba en mí para algo y yo iba a asegurarme de estar en condiciones de cumplir con sus expectativas. Así que si el cambio es lo que me pedía, entonces el cambio es lo que iba a hacer.

Por Reina Olmeda
Tomado del libro:Aptos para su misión
Casa Creación

2 comentarios en La lucha interna

  1. Hola,está bueno el artículo,es cierto que existe una lucha interna y hay que darla..dijo Pablo .. cuando voy a hacer lo bueno lo malo está presente en mí.
    Quería decir que el riesgo de presentar está lucha , es terminar siendo una persona , justa, religiosa y no espiritual. La persona religiosa ,se aisla , desconfía de si misma , vive asustada ,le tiene un temor ” Mórobido a Dios y no un temor a desagrdarle , siempre ve falla en ella misma y en los otros, ese .En cambio la persona espritual , presenta lucha a su carne , pero “mientras lo hace ” es sociable ,es amorosa, sabe que si se cae , se puede levantar ,perdona al otro , no lo juzga y se perdona a si misma .
    No estoy hablando a favor del pecado , sino como uno debe vivir “mientras se lucha” por ser espiritual y no caer en la religiosidad ,si lo enfocamos de esta forma la persona será feliz y hará feliz a los demás ,porque su Dios es un Dios felíz y la persona recuerda como Dios también lo recuerda..que venimos del polvo , en verdad no somos nada.La meta del critiano es acercarse a Jesús , y alejarse de la religiosidad o sea del fariseimo. abrazo

  2. Gracias por la frase “La única manera de detener la carne es crucificarla o ella le crucificará a usted.” darle las espaldas a los deseos de la carne y caminar hacia la cruz, aunque temblando y débil por la tentación vamos cobrando fuerza a medida que nos alejamos y nos acercamos a la cruz. Todos los días nos encontramos con la necesidad de tomar esta decisión. “El que no lleva su cruz y viene en pos de mi, no puede ser mi discípulo” S. Lucas 14:27

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