El siglo de la persecución

Un tema crucial que nos atañe a todo el Cuerpo de Cristo

El estigma de la intolerancia religiosa ya es una marca desde el inicio de este milenio.

 A pesar de todos los avances económicos, sociales y tecnológicos de este mundo posmoderno, una sombra intimidante abate a la humanidad. No se trata de una devastación ambiental o de una escalada armamentista, aunque estos temas causan una gran preocupación. Es una tragedia no siempre conocida pero que ha provocado más víctimas que las guerras, catástrofes naturales o enfermedades mortales. Nunca antes en la historia, tantos seres humanos han vivido bajo aquel poder que puede ser considerado la más dura restricción: el de no poder creer libremente, profesar la propia fe y vivir de acuerdo con lo que se acredita ser la verdad.

En poco menos de sesenta y cinco naciones, existe hoy una severa persecución religiosa. Son lugares donde los gobiernos se apoderan para sí el poder de determinar la creencia que sus ciudadanos pueden o no seguir. En muchas otras regiones, en las más variadas latitudes, es la propia sociedad la que manifiesta rechazo a la fe, hostigando a quien la profesa. Es, a pesar de constituir el grupo religioso más numerosos del mundo con cerca de 2,2 mil millones de adeptos, los seguidores del cristianismo, la única creencia verdaderamente global, son los más afectados por la intolerancia.

A lo largo del siglo pasado, más cristianos fueron martirizados que en toda la historia de la humanidad ¾incluyendo la brutalidad del Imperio Romano y sus arenas llenas de leones hambrientos hasta el régimen comunista de inspiración soviética que ejecutó o puso en marcha en las prisiones la Cortina de Hierro a multitudes de creyentes. Fueron cerca de cincuenta millones de muertos, y el número aumenta. Hoy en día, alrededor del planeta Tierra, un cristiano es asesinado por causa de su fe cada cinco minutos, menos tiempo de lo que el lector dedica a leer este reporte. Se estima que, hoy, por lo menos cien millones de seguidores del cristianismo sufren de persecución religiosa.

Ella se manifiesta de todas las maneras posibles e imaginables, desde la privación de los derechos fundamentales básicos, como el trabajo o la educación, pasando por el repudio familiar y social, hasta llegar a extremos como la tortura y la ejecución, como las perpetradas por los terroristas del Estados Islámico, musulmanes ultra radicalistas que mutilan, decapitan y hasta crucifican cristianos. La opresión se repite en contextos culturales y políticos de lo más diversos, sobre todo dentro de la llamada Ventana 10-40, inmensa región imaginaria que da desde la costa occidental africana hasta el extremo oriente y en la cual se concentran los habitantes menos evangelizados del mundo.

En Africa, una acción de milicias musulmanas como BokoHaran, de Nigeria, provoca éxodos de comunidades cristianas. En otros países africanos, como Níger, Burkina Faso, Sudán y Mali, organizaciones terroristas quienes imponer a la fuerza la Sharía¾ley islámica basada en interpretaciones radicales del Corán¾ teniendo a la Iglesia como objetivo.

En Oriente medio y en el sur de Asia, crisis políticas y el caos provocado por la caída de los gobiernos de Irak y Afganistán, después de la intervención militar estadounidense de la década pasada, a empeorado la situación de los cristianos, que ven sus comunidades reducirse cada año. En India, es la violencia perpetrada por radicales hindúes que ofuscan a los seguidores de Cristo. Entre 2008 y 2010, cerca de cincuenta mil cristianos fueron sacrificados o forzados a huir, sobre todo en la región de Odisha, situación que obtuvo atención internacional. Eso, sin tener en cuenta a la China comunista, protagonista de una de las mayores persecuciones contra la Iglesia de los últimos tiempos, en el período de la Revolución Cultural iniciada en 1968, y hasta hoy un régimen ultra cerrado a la fe cristiana.

Apoyo a la Iglesia

“Desgraciadamente, y contrario a lo que podría imaginarse en el siglo XXI, observamos un aumento notable de intolerancia  y persecución religiosa alrededor del mundo”, dice el pastor Juan Marcos Soares, director ejecutivo de la Junta de Misiones Mundiales de la Convención Bautista Brasilera, una de las principales agencias misioneras. “Se va tornando cada vez más peligroso servir a Cristo en determinados contextos, principalmente en las regiones dominadas por radicalistas islámicos”.

El dirigente de la agencia, a la cual están ligados cerca de setecientos misioneros que trabajan en sesenta países, destaca que, a pesar de los habitantes locales que son sometidos a toda forma de opresión, también los misioneros extranjeros corren un gran riesgo. “Contrariamente a lo que sucedía en otros tiempos, el exterminio de cristianos es hoy ejecutado de forma organizada por grupos terroristas organizados”.

“La Sociedad Internacional por los Derechos Humanos afirma que el 80% de todos los actos de discriminación religiosa en el mundo actual están direccionados a cristianos”, afirma el secretario de Puertas Abiertas Brasil, Marco Cruz.

Entidad internacional fundada por un misionero holandés conocido por su apodo de “Hermano Andrés” ¾nombre adoptado cuando contrabandeaba biblias a través de las fronteras comunistas entre los años 1950 y 1970¾, Puertas Abiertas apoya a la Iglesia perseguida alrededor del planeta y actúa, entre otras áreas, en el soporte a cristianos locales y obreros extranjeros en campos donde hay conflicto religioso. Otra área en la que la organización se destaca es en el denuncia internacional de casos de violencia y persecución, como así de la presión sobre gobiernos y autoridades, acciones institucionales en defensa de los derechos de los cristianos, como en el caso de Helen Berhane, que fue apresada durante tres años en un conteiner en Eritrea , sufriendo todo tipo de violencia.

“El año pasado, lanzamos una campaña a nivel mundial llamada Apoye a Siria, y conseguimos más de cuatrocientas mil firmas de cristianos de todo el mundo para la petición que fue llevada al Parlamento británico y también a la ONU en Nueva York, manifestándonos en contra de situación de persecución de cristianos en aquel país”. En el país árabe, la comunidad cristiana es atacada tanto por el gobierno del dictador Bashar Assad como por los rebeldes que procuran derribarlo.

Pro- ateísmo y anti- evangelio

Marco Cruz saber que la intolerancia religiosa es una realidad que amenaza a todos. E incluso en el llamado mundo libre, la situación es de intranquilidad. En un occidente cada vez más secularizado, el principio de un Estado laico también ha sido confundida con políticas oficiales pro-ateístas y anti-evangélicas, y el problema es que, con contextos así, todo puede acontecer. “Es cada vez más rara la educación cristiana en las escuelas. Símbolos cristianos ya fueron sacados de varios espacios públicos. Debemos estar preparados para la persecución, pues La Biblia afirma que todas las personas que deseen vivir piadosamente en Cristo Jesús serán perseguidas”, asegura.

 

Campeones de intolerancia

Todos los años, la misión Puertas Abiertas divulga la clasificación de los países relacionados con la intolerancia religiosa. De acuerdo con los datos del 2014, las quince naciones que más persiguen cristianos son:

  1. Corea del Norte
  2. Somalia
  3. Siria
  4. Irak
  5. Afganistán
  6. Arabia Saudita
  7. Maldivas
  8. Paquistán
  9. Irán
  10. Yemen
  11. Sudán
  12. Eritrea
  13. Libia
  14. Nigeria
  15. Uzbekistán

RECUADRO 2:

Sufrimiento por Cristo

Los números de la persecución religiosa en el mundo son una vergüenza para la humanidad. Se estima que cada cinco minutos, un cristianos muere por causa de su fe en algún lugar del mundo:

80% de actos de violencia y discriminación religiosa atañen a los cristianos.

100 millones de personas son asesinadas por año

165 mil cristianos son asesinados por año

65 naciones imponen restricciones oficiales a la expresión de la fe cristiana

Tomado de la revista:Cristianismo Hoje

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