Sostenidos por la esperanza

Firmes a pesar de cualquier adversidad

Busca un sueño. Aférrate a él y camina hasta lograr verlo realidad.

Por David YonggiCho

La esperanza tiene un poder increíble. El sueño y la esperanza es la fuerza motriz que permite que el hombre no se frustre bajo ninguna circunstancia. La esperanza es importante en la vida cristiana, porque creen en Dios no implica que siempre nos mantengamos felices y gozosos. La vida cristiana es un conjunto de aflicción y gozo. El cristianismo no enseña que cuando uno acepta a Cristo, la aflicción desaparece inmediatamente. Sin embargo, el cristianismo es una religión que abraza continuamente el sueño y la esperanza, por consiguiente, supera todo tipo de obstáculos. La aflicción que uno sufre en Cristo es la semilla de la esperanza, por tanto, un cristiano puede dar gracias en medio de la aflicción. Esta es la fuente de poder que nos permite vencer al mundo.

Debemos concebir el sueño y vencer la aflicción, pues esta es la actitud que el Señor quiere que tengamos. Nos damos cuenta de esta verdad al estudiar la vida de José. La aflicción de José, a quien le decían “el soñador”, supera fácilmente la aflicción que usted y yo atravesamos actualmente.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el rabino Hugergreen sufrió todo tipo de violencias en un campo de concentración de Alemania. Una vez terminada la guerra, escribió un artículo que publicó en la revista Dermorgende Alemania, en el que comentó: “Corría el año 1944, y era un día muy frío de invierno. Aquella noche, mi padre nos reunió en un costado del edificio a mí y a algunos amigos. Repentinamente, sacó de su bolsillo una vasija de barro y un pedazo de queso. El queso era algo que no podía conseguirse en el campo de concentración, pero lo cierto es que mi padre dejó derretir el queso, mojó la mecha y luego prendió fuego. Le pregunté: ‘¿Por qué no comes el queso, y lo desperdicias?’.

Mi padre respondió, posando su mirada en la llama del fuego. ‘El hombre es capaz de vivir tres semanas sin comer. Una vez sufrí por falta de agua durante tres días corridos, pero he sobrevivido sin ningún tipo de problemas. Pero, como tú sabes, sin esperanza, el hombre no puede vivir ni siquiera una hora. La razón por la que he prendido fuego con el queso es que si bien estamos en un campo de concentración, quería asegurarles que Dios está con nosotros como un destello de esperanza en esta vasija”.

Es una confesión realmente extraordinaria. Los que sufren de alguna aflicción necesitan la esperanza de concebir un sueño, más que ninguna otra cosa. Esto se debe a que la esperanza nos fortalece para superar todo tipo de adversidad.

Por David YonggiCho
Tomado del libro:Sueños que traerán felicidad
Peniel

Sueños que Traeran Felicidad (Ed. Bolsillo)

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