Cualquier iglesia puede ser irresistible

¡Inclusive la suya!

Muchas veces, las características de congregaciones exitosas parecen ser ajenas a la nuestra. Pero esto puede y debe cambiar, ¡y usted tiene la respuesta!

Por Wayne Cordeiro

Una iglesia irresistible no es una iglesia perfecta. Más bien, es la que de modo constante se alinea para agradar a Dios. Es un pueblo que posiciona su corazón deliberadamente y con cuidado de acuerdo con los principios del Reino, para que Dios esté complacido de trabajar de forma irrestricta con él. Dios se siente irresistiblemente atraído hacia una iglesia donde cada actividad, cada plan y cada decisión del liderazgo dan clara muestra de su propio corazón. Cuando nos acercamos a Dios, Él se acerca a nosotros. La rectitud de Dios es extendida e imputada hacia nosotros por la obra de Cristo sobre la cruz, pero somos nosotros los que decidimos cuán cerca queremos estar de Dios. Cuanto más nos acercamos, más dispuesto está Dios a utilizarnos para su gloria. En este sentido, cuanto más se acercan nuestras iglesias a Dios, más irresistibles se vuelven para el cielo. Y esta iglesia puede ser la suya.

Cuando se imagina una iglesia irresistible, una iglesia a la que Dios le gusta bendecir y a la que puede usar de maneras increíbles, ¿qué es lo que viene a la mente? Es muy posible que esa iglesia sea parecida a algo como:

Usted crece espiritualmente en esta iglesia. Una iglesia irresistible cumple sus objetivos. Es una asamblea local que proporciona la educación espiritual fundada en principios bíblicos que le ayudan a usted y su familia a crecer en la fe. Confía en la enseñanza de esta iglesia. Puede alinearse sin tener reservas mentales con el soporte doctrinal de la Iglesia y puede comprometerse por completo con su posición. Es también un lugar donde usted puede adorar a Dios de manera corporativa con otra gente. Esto le proporciona una oportunidad de encontrarse con otros seguidores de Cristo y de lograr amistades duraderas y auténticas.

Usted es testigo de un fuerte sentido de misión. En la iglesia irresistible, usted ve frutos: conversiones constantes, vidas que son transformadas, matrimonios que han sido sanados y nuevos líderes que son levantados.

Usted anhela ir a esta iglesia cada semana. Dicho de manera simple, espera con impaciencia ser parte de sus funciones. Si falta una semana, se siente decepcionado, más que aliviado. Quiere estar involucrado porque sabe que pasan cosas buenas alrededor y dentro de una iglesia irresistible.

Usted quiere pertenecer a esta iglesia y se proyecta. Con una iglesia irresistible no siente ninguna compulsión a buscar una iglesia diferente. Hay una fuerte sensación de satisfacción cuando se reúne con la asamblea local de la que usted es parte. No quiere marcharse.

Usted les cuenta a otros sobre esta iglesia. Se siente inclinado a hablar con otros de una iglesia irresistible, cristianos y no cristianos por igual. invita a otros a que asistan y no se preocupa por lo que pasará cuando estén de visita.

Usted se relaja allí porque sabe que es un modelo de crecimiento, no de perfección. No espera o requiere que todo sea impecable en una iglesia irresistible. Hay errores, pero la gente en su iglesia se hace cargo, aprende y crece a partir de ellos. Una iglesia irresistible es un modelo de gracia y aceptación. La gente no tiene que verse o actuar de cierto modo para ser parte de la asamblea. Usted tiene paciencia con la gente, como la gente tiene paciencia con usted, y uno de los lemas de esta congregación, aunque no se haga explícito, es: “Todos estamos en esto juntos”.

Usted es desafiado de manera maravillosa en esta iglesia. Se marcha de un modo diferente al que llegó. Una iglesia irresistible lo educa, lo motiva y le da cada semana nuevas herramientas para su vida. Es inspirado a vivir de manera diferente debido a lo que ha escuchado. Y como ese par de viajeros mencionados en Lucas 24:32, se marcha diciendo: “¿No ardía nuestro corazón mientras conversaba con nosotros?”.

¿Los puntos antes mencionados describen su iglesia? Si es así, es algo bueno. Pero si dichos puntos no reflejan lo que sucede en su congregación, si tan solo describen la iglesia con la que usted sueña y a la que anhela asistir, entonces acérquese un poco más: tengo un secreto para decirle. Su iglesia puede volverse irresistible. La gente siempre se sentirá atraída hacia los sitios donde Dios está involucrado de forma activa con su pueblo.

Cuenta la historia que un viajero oyó hablar de un avivamiento que transformaba Gales a comienzos de 1900. Gente de países remotos comenzó a converger en la ciudad de Loughor. Cuando su tren llegó a una estación, el viajero curioso le preguntó a un trabajador: “¿Cómo encuentro la iglesia donde Evan Roberts predica, donde el avivamiento tiene lugar?”. “Solamente comience a caminar, señor, y la presencia d Dios lo atraerá hacia ella”, respondió el hombre.

Hay algo irresistible en la genuina presencia y actividad de Dios. La gente no necesita vernos, sino que desesperadamente necesita ver a Jesús.

Una iglesia es mucho más que un edificio. Está compuesta por vidas individuales, que en conjunto formamos lo que La Biblia declara sobre la Iglesia, la novia de Cristo. Cuanto más crecemos para parecernos a Él, más comprometidos con sus propósitos nos volvemos, y entonces nos involucramos más en su misión. Tenemos el poder de crear iglesias irresistibles, porque nosotros somos la Iglesia.

Las iglesias irresistibles pueden ser cultivadas. Ellas son campeonas en guiar a la gente más cerca de Dios, en ser canales para que el Espíritu Santo puede cambiar vidas para mejor e impactar en la sociedad para su bien. Cuando descubrimos quiénes somos y estamos totalmente decididos a hacer lo que Dios nos ha pedido hacer y ser, entonces no tenemos que movernos lejos para encontrar a Cristo y vivir para Él. Nuestros días no son malgastados mientras hacemos las cosas incorrectas. Nuestra vida está bien administrada.

Lo importante de una iglesia irresistible nunca debe ser solo ver a sus miembros asistir cada semana y luego no hacer nada. Debe ser atenderlos, equiparlos y luego salir y vivir vidas útiles para Dios. Una iglesia debe ser un lugar donde los discípulos se reúnen y luego se dispersan. San Agustín dijo: “El fin principal de un hombre es glorificar a Dios y disfrutar de Él por siempre. Vivir una vida bien administrada es nuestra responsabilidad y nuestra oportunidad. Podemos crear iglesias irresistibles, iglesias que ayuden a cambiar el mundo. La solución comienza con nosotros, porque nosotros somos la Iglesia.

Por Wayne Cordeiro
Tomado del libro:La iglesia irresistible
Peniel

La Iglesia Irresistible

2 comentarios en Cualquier iglesia puede ser irresistible

  1. ¡Qué bendición hallar artículos como este en la congestionada Web!
    Con su permiso lo compartiré esta noche en el grupo pequeño que lidero. Estamos fundando una iglesia con estas características y este material es ideal para compartir con gente nueva.
    Un abrazo.

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