Personas de reino

Nuestro papel en el Reino

Hay mucha confusión sobre lo que es realmente el Reino de los cielos. Y esto trae problemas a la hora de actuar.

Por Joseph Mattera

Si preguntaras a cien cristianos diferentes lo que es el Reino de Dios, probablemente recibirías unas cincuenta respuestas diferentes. Esta es tal vez la verdad más malentendida en La Biblia, y es algo que el enemigo ha hecho para causar confusión a la Iglesia respecto a su misión.

La Biblia nos enseña en Apocalipsis 19:16 que Jesús es el Rey de reyes. Apocalipsis 1:5 llama a Jesús “el príncipe de los reyes de la tierra”, refiriéndose a los gobernantes en la tierra ahora mismo. Jesús declaró ser rey en Juan 18:37. Pablo le llama el “único Potentado, el Rey de reyes, y Señor de señores” (1 Timoteo 6:15). Efesios 1:21 dice que Jesús está muy por encima de todo principado y poder, y fuerza y dominio, y de todo nombre que es nombrado, no solamente en este mundo, sino también en el venidero. Filipenses 2:10-11 ordena a toda rodilla a arrodillarse y a toda lengua a confesar que Jesucristo es Señor en el cielo y en la Tierra. El Salmo 24:1 nos dice que “la tierra es del Señor”. Salmo 96:10 declara que Dios reina entre las naciones.

Siendo Las Escrituras tan claras en este asunto ¿por qué entonces la confusión? ¿Por qué tantos cristianos viven y actúan como si el gobierno de Dios solo fuera para la Iglesia o para la próxima vida? ¿Podría ser porque hay una mala interpretación de Las Escrituras? Vamos a ver algunos ejemplos:

“Antes, ustedes estaban muertos para Dios, pues hacían el mal y vivían en pecado; seguían el mal ejemplo de la gente de este mundo, y obedecían al poderoso espíritu en los aires, que gobierna sobre los malos espíritus y domina a las personas que desobedecen a Dios. Antes nosotros nos comportábamos así, y vivíamos obedeciendo a los malos deseos de nuestro cuerpo y nuestra mente. ¡Con justa razón merecíamos ser castigados por Dios, como todos los demás! (Efesios 2:1-3). “Sabemos que somos hijos de Dios, y que el mundo entero está bajo el control del maligno” (1 Juan 5:19).

Estos versos nos enseñan básicamente que actualmente el sistema mundial está influenciado y controlado por el enemigo; ¡pero en ningún sitio de La Escritura dice que Satanás tenga el derecho a continuar haciéndolo! Yo sostengo que Jesús nos dijo que hagamos que la Tierra refleje el cielo: buscando primero su Reino y su justicia. Creo que esto significa que nuestra misión no es simplemente discipular a las personas con tal de que lleguen al cielo, sino también echar por tierra el sistema satánico actual y declarar: “El reino de Dios ha venido”, (Mateo 4:17; 12:28). Esto significa más que solamente echar fuera demonios de la gente, también significa echar fuera demonios del sistema, de las familias, del vecindario, de comunidades, ciudades e incluso ¡naciones! Según Colosenses 2:15, Jesús ya ha desarmado a Satanás. ¡Ahora depende de la Iglesia el “desplazarle”!

Aquí tenemos otra escritura malentendida: “De nuevo lo tentó el diablo, llevándolo a una montaña muy alta, y le mostró todos los reinos del mundo y su esplendor. Todo esto te daré si te postras y me adoras. ¡Vete, Satanás! le dijo Jesús. Porque escrito está: Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él” (Mateo 4:8-10).

Se dice que porque Jesús no discutió lo que decía Satanás, en el fondo estaba diciendo que el diablo es el dueño del mundo. Satanás sí tiene influencia sobre sistemas políticos y sociales, ¡pero Jesús nunca dijo que tuviera el derecho! De hecho, Jesús dijo lo contrario. Le dijo a Satanás en el contexto de los reinos del mundo que La Biblia nos enseñan que debemos alabar (no significa cantar canciones, sino someterse) al Señor nuestro Dios. No solo hablaba sobre sí mismo o del diablo, ¡sino que se refería a los reinos de este mundo! Jesús dijo aquí claramente ¡que los reinos del mundo deben alabar (someterse) a Dios!

Por Joseph Mattera
Tomado del libro:
Gobernar en las puertas
Publicaciones Casa Creación

Gobernar en las Puertas

 

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