Fe en acción

Tus milagros esperan por ti

El Señor quiere que tomes posesión de aquello que anhelas. Deshazte de las dudas y los temores y vive en fe.

Por Ilya Carrera

Una joven profesional de la iglesia iba todos los días hasta su trabajo en colectivo. Durante una charla ella me comentó que perdía mucho tiempo en el tráfico y en largas filas, que tenía que levantarse muy temprano cada mañana para llegar a su trabajo a tiempo. Entonces me dijo: “Me cansé de andar en colectivo y de no tener mi propio automóvil. Ayúdeme a orar”.

A partir de ese día comenzó a orar en esa dirección. Comenzó a ver diferentes modelos de autor y a hacer sus cálculos financieros. Un día, para su sorpresa, un banco le ofreció financiarle un vehículo nuevo, y como añadidura, le ofrecían una promoción de combustible por todo un año.

Las puertas se abrieron de par en par cuando ella clamó al cielo.

Dios puede cambiar tus circunstancias. Dios es bueno y quiere concederte los anhelos de tu corazón. Proponte cambiar tu historia. Confía en Dios. Provoca que la mano de Dios se mueva a tu favor. Enójate con la pobreza. Moléstate con la enfermedad. Reclama tus derechos.

Tras mis años de fe, entendí que cuando esperamos que Dios haga un milagro, lo oramos, lo lloramos y lo pedimos. Pero finalmente descubrí que el milagro está dentro de nosotros. Dios lo puso allí para que lo activáramos por medio de la fe. Dicen Las Escrituras que para el que cree todo es posible.

Moisés, cercado por el Faraón y sus soldados pero seguro del poder de su Dios, llegó a un lugar donde no podía escapar con el pueblo de Israel. Montañas por todos lados y al frente el mar. No había por dónde huir, pero Moisés continuó teniendo fe en Dios.

Quizá te encuentres cercado por situaciones difíciles, pero Dios nos dice: “¿Hay algo imposible para mí?” (Jeremías 32:27). Él todo lo puede. Echemos a un lado la duda, la incredulidad y recordemos que Él es quien gobierna todo. Las cosas subsisten solo por Él.

Si no tienes paz en tu hogar. Si estás inundado de deudas. Si estás enfermo. Si necesitas mejorar tu condición financiera. Si no tienes casa. Si te sientes vacío por dentro. Empieza a orar todos los días y pídele a Dios que te ayude, que te inspire y que cambie esa situación. Declara La Palabra. Usa versículos bíblicos. Levanta tu vara como Moisés y marcha hacia delante.

¿Por qué crees que no vemos milagros más a menudo en nuestra vida? Nos hemos acostumbrado al estado de ciertas cosas y simplemente no tratamos de cambiarlas, las aceptamos y punto. Nos acostumbramos tanto a un estilo de vida que hasta nos oímos hablar: “Mi problema, mi enfermedad, mi, mi, mi…”. No te apropies de las cosas malas. Aduéñate solo de las buenas cosas que el Señor tiene preparadas para ti.

En Jueces se registra la historia de Israel y Gedeón. El pueblo estaba oprimido por los madianitas. Sus enemigos robaban el esfuerzo del trabajo de meses. Ellos destruían todo a su paso y no les dejaban nada para comer. Hasta que un día clamaron a Dios y Él les envió un varón para libertarlos.

El ángel del Señor se le apareció a Gedeón pero aún viendo las manifestaciones de Dios, este hombre no quitó los ojos de sus propias imposibilidades, se excusó ante el ángel y solo habló de lo que no podía hacer.

Bendito sea Dios por la paciencia que nos tiene. En la escuela de Dios debemos aprender a ser esforzados y valientes. Él no te soltará aunque no creas en ti mismo. Él hará contigo y conmigo lo que se ha propuesto a hacer.

Forjen espadas con los azadones y hagan lanzas con las hoces. Que diga el cobarde: ‘¡Soy un valiente!’’ (Joel 3:10). Confía en el Señor, Él aumentará tus fuerzas.

Si esperas un milagro, actúa como si ya lo tuvieras. Eso se llama creer que lo vas a recibir. Dios puede sorprenderte y enviarte lo anhelado en un abrir y cerrar de ojos.

Él quiere cumplir tus sueños. Lo que tú y yo necesitamos es algo muy pequeño para Dios. Él es dueño de todo, aún de la plata y el oro. Así que deléitate en el Señor, y él te concederá los deseosdetucorazón” (Salmo 37:4). Tenemos que quitar los ojos de nuestros problemas, de nuestra escasez, y empezar a ponerlos más en el Dios todopoderoso.

Yo comencé a orar más y a incluir a Dios en todos mis asuntos. Acepté algunas cosas que me ocurrían pero también comencé a pelear espiritualmente por otras que simplemente no me gustaban y debían ser cambiadas por fe.

Conviértete en un productor de fe, de milagros. Tienes al Fabricante de milagros de tu parte. Lee La Biblia y permite que el Espíritu Santo te influencia por medio de la lectura de historias hebreas como la vida de Daniel, de José y de David. ¿Quieres ver milagros? Imprégnate de fe.

Dios es bueno, esa es su naturaleza. Nuestros milagros son el día a día de Dios. Cada uno de nosotros vive de acuerdo a su condición. Hay milagros generales como la sanidad, la conversión entre otros. Pero hay otros que para ti son un milagro, pero para otros es algo sencillo.

Dios no te ha puesto límite. Puedes poseer todo cuanto anhelas de su presencia. Puedes echar mano y alcanzar absolutamente todas las promesas de Dios y apropiarte de ellas sin excepción. Sube de nivel. Toma lo que Dios te ha entregado. Levanta tu vara y da órdenes en tu mundo espiritual.

Por Ilya Carrera
Tomado del libro:El Fabricante de milagros
Casa Creación

El Fabricante De Milagros

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