¡Dile adiós a la necesidad!

Dios prometió que nada nos haría falta

No debemos preocuparnos por nada. El Señor prometió que estaría con nosotros y nos bendeciría en cualquier necesidad.

Por Beverly Courrege

Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús”(Filipenses 4:19).

El Señor cuida del gorrión, también se compromete a cuidar de nosotros. Todos tenemos necesidades básicas físicas, emocionales y espirituales. Nuestro mundo está lleno de innumerables oportunidades y de bendiciones materiales que tal vez las generaciones anteriores nunca imaginaron. Sin embargo, hoy mismo nuestra fe puede ser desafiada a confiar en Dios por las necesidades físicas más básicas de abrigo, comida y vestuario.

Por causa de la cruz, Dios ha prometido suplir todo lo que necesitamos.

Él no solo suple nuestras necesidades físicas, sino que también suple aquellas que son espirituales y emocionales.

Cristo murió para que podamos tener las riquezas de los dones de Dios: el don de la gracia, del gozo, del bienestar emocional y de la vida. Cristo pagó en la cruz el precio definitivo para que yo no tuviera necesidades… En Él todas mis necesidades fueron suplidas.

  1. L. Moody dijo: “No te afanes por nada, ora por todo, sé agradecido por cualquier cosa”.

“Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los exalte a su debido tiempo. Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes”(1 Pedro 5:6-7). ¡Deje de caminar de un lado para el otro! ¿Retuerce usted sus manos? ¿Menea su cabeza? ¿Aprieta sus puños? ¿Tiene el entrecejo fruncido? ¿Hace crujir sus dientes? ¿Por qué se come las uñas?

¿Tiene un mal día? No hay nada que usted pueda enfrentar que Dios no pueda manejar. Tenemos un Padre amoroso y bondadoso que quiere llevar nuestras cargas. Deshágase de la necesidad de estar en control y arrodíllese. Humíllese y permita que Dios tenga el control total de su vida.

Recuerde el peor día de Jesús. ¡Él sufrió un dolor insoportable y resistió todos nuestros peores días en la cruz, por nosotros! ¿Por qué preocuparte cuando usted ya tiene lo que necesita? Ponga todos sus problemas y necesidades a los pies de la cruz.

San Francisco de Asís dijo: “Oh, Dios, dame serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar; dame valor para cambiar las cosas que puedo cambiar, y dame sabiduría para entender la diferencia”.

Todos tenemos problemas y necesidades. Me gusta ver a los problemas como desafíos. Mientras podemos sentir que tenemos más que nuestra justa porción de desafíos… la verdad es que todos nosotros los tenemos, no importa cuán influyentes, adinerados, hermosos o inteligentes podemos ser. Dios nunca nos prometió que la vida sería simple. ¡De hecho, Él prometió que tendríamos muchos desafíos! La buena noticia es que Dios es más capaz para ayudarnos a manejar los a todos. Por causa de la cruz, nunca necesitaremos enfrentar los desafíos solos.

Podemos darle todos nuestros problemas a Dios, y Él será fiel en liberarnos de ellos. “Los justos claman, y el Señor los oye; los libra de todas sus angustias”(Salmo 34:19).

Por Beverly Courrege
Tomado del libro:Por causa de la cruz
Peniel

Por Causa de la Cruz (Ed. Bolsillo)

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