¿Quién se cree usted que es?

La percepción que tiene de usted

Es importante que lo que creemos de nosotros mismos esté alineado con lo que Dios cree.

Por Priscila Shirer

Gedeón había estado viendo sombras a través de su vida. Esto lo había dejado desmoralizado, preocupado y desalentado. Durante siete años había vivido con unja siniestra silueta madianita que se estableció en su alma, ocasionándole un entorno de desánimo a su alrededor.

Así que uno de los primeros objetivos del ángel, en el momento de su encuentro, era darle al futuro juez un tirón para sacarlo de las sombras y llevarlo a la luz aclaratoria de la perspectiva del Señor.

“Cuando el ángeldel Señor se le apareció a Gedeón, le dijo: ‘¡El Señor está contigo, guerrero valiente’”. (Jueces 6:12).

La versión Reina Valera dice “Varón esforzado y valiente”, lo que en hebreo es gibbor chayil. La terminología es la misma que se usa para describir a los valientes guerreros de David, quienes habían llevado a cabo hazañas valientes en nombre del rey (1 Crónicas 11:10-25). Este término tenía sentido en el caso de los guerreros de David. Ellos eran guerreros selectos, cuidadosamente seleccionados para llevar a cabo tareas especiales. Eran campeones. Cuando otros languidecían bajo presión, estos hombres permanecían firmes, inquebrantables en el apoyo a su nuevo rey.

Gedeón no tenía el aspecto de un “guerrero valiente”. Arrinconado en el silencio del lagar, Gedeón se sentía y se veía como cualquier cosa, menos como un valiente. Nadie habría descrito a este hombre con este término hebreo. Pero la visión del Señor no estaba sujeta a la realidad ni a las acciones de Gedeón. Gedeón hasta puede haber estado bajo la sombra de Madián, pero el Señor no lo estaba. Dios pudo ver más allá de lo exterior y llamó a Gedeón de tal manera que es probable que aquel tímido hombre ni siquiera se diera cuenta de que se refería a él. Gedeón no era un agricultor asustado. Realmente no. Así era como se comportaba, pero en realidad él no era así.

La perspectiva del Señor acerca de nosotros es a menudo tan increíble, tan ajena a nuestro propio sistema de creencias y conducta que puede ser como un rayo que golpea nuestras almas insensibles. Con frecuencia nos sacudo para sacarnos de las sombras inapropiadas de nuestra experiencia a la verdad de la realidad de Dios.

El ángel ya le había dicho a Gedeón quién estaba con él, pero ahora quería revelarle lo que estaba en él. En ángel sabía que Gedeón no respondería bien al llamado hasta que la percepción de su potencial se modificara. Así que el ángel sacudió al futuro héroe para sacarlo de las sombras hacia la luz clara y brillante del amor del Señor.

Créalo o no

Así que Gedeón era un guerrero valiente, ¿cierto? Bueno, parece que ni él mismo se lo creía. Observe la respuesta que Gedeón le da al ángel cuando se refiere a él como un guerrero valiente: “Pero, señor, si el Señor está con nosotros, ¿cómo es que nos sucede todo esto? ¿Dónde están todas las maravillas que nos contaban nuestros padres cuando decían: ‘¡El Señor nos sacó de Egipto!’? ¡La verdad es que el Señor nos ha desamparado y nos ha entregado en manos de Madián!” (Jueces 6:13).

La conducta no determina la identidad. Quien es usted es más importante que aquello que se le ha llamado a hacer.

No puedo contar cuántas veces he pasado por alto las declaraciones de Dios acerca de su percepción sobre mí. A veces, en vez de actuar de una manera que es incongruente con lo que Él dice, simplemente lo descarto, considerándolo como algo que puede ser cierto para otros, pero no para mí.  Sin Él, abandonada a mi propia realidad, soy en definitiva una de aquellas “temerosas, incompetentes, insignificantes” que aparecen en la lista. Pero con Él, mis propósitos y posibilidades cambian por completo.

Gedeón estaba muy escéptico con respecto a la descripción que Dios había hecho de él que ni siquiera tomó en cuenta el título de gibbor chayil en su respuesta. Inmerso en la agonía de la devastación y la desilusión, se refirió a otro tema completamente diferente. En esencia, Gedeón pasó por alto una de las porciones más importantes de su interacción divina. En ocasiones nosotros hacemos lo mismo.

Trabajo preliminar

A veces buscamos prematuramente la misión a la que se nos ha llamado y obviamente el trabajo preliminar necesario de aprender y caminar en la identidad espiritual que Dios nos ha dado. Cuando las sombras de la vida distorsionan nuestra realidad, esas distorsiones fácilmente pueden convertirse en nuestra realidad, alejándonos de la verdad de Dios y frustrando nuestro propósito.

La tarea a la que Dios nos llama quedará sin hacer a menos que estemos convencidos de los aditamentos espirituales que se nos han dado para que la cumplamos. Tal vez la perspectiva de Dios nos parezca increíble e incluso totalmente incorrecta si nos basamos en la forma en que actuamos y nos sentimos. Pero confiar en Dios y caminar en su declaración de potencial es el fundamento de la victoria espiritual.

Un creyente sin un claro sentido de su propia identidad espiritual es como un oficial de policía sin placa, como un conductor sin licencia. Puede que tengan el equipo adecuado, pero no tienen la autoridad para usarlo.

Gedeón era más que la suma de sus partes cobardes. Era más que sus circunstancias. Era un guerrero valiente a quien un encuentro con el mismo Dios lo tocó. Y usted también lo es. Incluso si está escondido en un lagar. Incluso si está huyendo del enemigo. Incluso si ahora se siente más humillado que nunca antes. Incluso si la intimidación y el temor han sido sus constantes compañeros.

Por Priscila Shirer
Tomado del libro: Gedeón
Lifeway

Gedeon

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