El estudio bíblico como prioridad

¿Somos estudiantes de La Palabra o meros lectores casuales?

Por J. Lee Grady

Durante mi primer año universitario, una mujer de mi iglesia en los suburbios de Atlanta me introdujo a la experiencia de ser bautizado en el Espíritu Santo. Su nombre era June Leverette.

Me senté con June en su living, y ella compartió conmigo algunos versículos del evangelio de Lucas, Hechos y 1 Corintios. Sus ideas sobre la Palabra de Dios me guiaron a un poderoso encuentro con Él que radicalmente cambió mi vida.

Nunca olvidaré cuando June abrió su Biblia una tarde de agosto. Las páginas estaban viajas y había etiquetas de colores que sobresalían de las hojas. Muchos versículos estaban resaltados en azul, amarillo y fucsia, y June había escrito sus propias notas en los márgenes de arriba, izquierdos y derechos en muchas páginas. ¡Nunca había visto una Biblia que haya sido tan estudiada!

El ejemplo de June conformó mis valores espirituales básicos. Deseaba el poder del Espíritu Santo, y ella me mostró cómo encontrar esa unción. Pero también me mostró que los cristianos llenos del Espíritu deben ser serios estudiosos de La Biblia y que nuestra experiencia carismática debe siempre estar arraigada en el sólido fundamento de La Escritura.

Hoy en día, muchos cristianos son muy casuales con respecto a La Biblia. Muchos solo la leen cuando su pastor proyecta un versículo en la pantalla de su iglesia. El estudio personal se ha convertido en un arte perdido. Hemos dejado de ser excavadores de las verdades profundas de La Escritura. El resultado es una penosa cristiandad superficial. En muchos casos, la no literalidad bíblica conduce a la decepción. El estudio de La Biblia no es un pasatiempo popular en nuestra sobre estimulada cultura de alta tecnología, manejada por los medios de comunicación. Pero si tú quieres ir más profundo en tu relación con Dios mientras muchas personas se conforman, debes apartar un tiempo para indagar en su Palabra. No tomes atajos en el viaje del discipulado. Aquí hay algunos consejos prácticos para el estudio bíblico que he aprendido con los años.

  1. Usa una Biblia de estudio. No entenderás una pieza de Shakespeare si solo lees un manuscrito original de 1595. El lenguaje ha cambiado muchísimo desde entonces. La única manera de entender una pieza de Shakespeare es leer una versión comentada que explique las palabras difíciles y sus pasajes. Del mismo modo, Las Biblias de estudio proveen comentarios muy útiles.
  2. Escoge una traducción leíble. Las traducciones modernas, tales como la Nueva Versión Internacional o la Nueva Traducción Viviente son fáciles de leer. No le crea a las personas que dicen que la clásica versión Reina Valera es “La Biblia más santa”. Ten otras versiones al alcance de la mano para poder comparar versículos. Incluso puedes usar La Biblia en el internet para poder leer diferentes traducciones al mismo tiempo.
  3. Usa otras herramientas de estudio. Yo use muchas referencias en la web en mi estudio. Las concordancias te permiten buscar cualquier palabra en el Antiguo Testamento Hebreo o en el Nuevo Testamento Griego. Puedes encontrar el significado original de la palabra para mejorar el significado.
  4. Espera obtener revelación. Antes de leer La Biblia, pídele al Espíritu Santo que haga brillar su luz en tu mente y te revele verdades. Pídele al Señor que te dé ideas sobre su Palabra. Proverbios 2 dice: si la buscas como a la plata, como a un tesoro escondido, entonces comprenderás el temor del Señor y hallarás el conocimiento de Dios” (vv.4-5). ¡Es importarte acercarte a La Palabra con un corazón ansioso!
  5. Desarrolla un plan para tu estudio. Algunas personas abren su Biblia sin criterio alguno y comienzan a leer. Ese es un acercamiento perezoso. Desarrolla un método y un plan. Personalmente me gusta abordar un libro bíblico a la vez y estrujarlo tanto como sea posible. Si escoges leer el libro de los Hechos, por ejemplo, estudia un capítulo por día durante veintiocho días. Absorbe cada capítulo y busca las palabras que no entiendas. Lee comentarios y estudia las notas de cada capítulo. Después de que absorbas bien el significado, puedes ir a un nuevo libro de La Biblia.
  6. Mantén a Jesús como centro de tu estudio. Es maravilloso leer La Biblia completa y aprender cuanto sea posible sobre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Pero prefiero mantener los evangelios en el centro de mi estudio bíblico porque toda La Biblia gira en torno a Jesús. Asegúrate de pasar mucho tiempo leyendo Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Considero estos libros como el corazón de La Biblia. Todos los demás los señalan a ellos.
  7. Conviértete en una minero de oro. Estudiar La Biblia es como ser un minero que busca metales preciosos o joyas. ¡Espera encontrar un tesoro! Una manera de hacer esto es observar un pasaje desde diferentes ángulos. Cuando lees el libro de los Hechos, por ejemplo, puedes buscar referencias sobre el poder sobrenatural del Espíritu Santo y hallar mucha revelación. Pero luego cuando lo lees una segunda vez, puedes buscar referencias sobre cómo se cruzaron límites raciales y étnicos. Una tercera vez puedes leerlo donde el ángulo de la oración. Cada libro de La Biblia es un diamante multifacético, y su luz brillará desde cada ángulo.
  8. Escribe tus ideas. Mantén un libro de notas cerca de ti así puedes recordar lo que Dios te muestre. Personalmente me gusta escribir en mi Biblia para recordar revelaciones que recibo. Anotar esto te ayudará a recordar.
  9. Aprende a meditar en Las Escrituras. Dios le dijo a Josué que tendría éxito si meditaba en su Ley día y noche (Josué 1:8). ¿Pero cómo meditamos? Una forma es memorizar un versículo y repetirlo en tu corazón durante el día: mientras trabajas, mientras manejas, etc. La palabra hebrea para meditar refiere a una vaca rumiando. Tú debes aprender a “rumiar” un versículo de La Biblia una y otra vez hasta hacerla personal.

¿Deseas estabilidad, paz, sabiduría y crecimiento espiritual en este nuevo año? Debes sumergir tu vida en La Palabra de Dios. El predicador británico Charles Spurgeon escribió: “Una Biblia que se deshace generalmente pertenece a alguien que está entero”. No hay manera posible de que veamos un avivamiento de fe en nuestra nación sin un retorno dramático a La Biblia en nuestra Iglesia. Por favor haz de esto una prioridad este año.

Por J. Lee Grady
Editor de la revista Charisma
Puedes encontrarlo en su sitio web www.themordecaiproject.com

1 comentario en El estudio bíblico como prioridad

  1. Solamente.existe un sólo pactoprimera de corintios capítulo once verso veintitrés pactos entre hombres imposibles …CRISTO viene pronto arrepientánse vuelvan se a Dios convertíós para que sean perdonados sus pecados razas de víboras…DIOS LES BENDIGA…

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