Vivir por gracia

La gracia no tiene que ver únicamente con la salvación

Por Jerry Bridges

El Nuevo Testamento está repleto con la aseveración del perdón de Dios a los que han confiado en Jesucristo. Solo una Escritura será suficiente para mostrar el contraste entre nuestra terrible condición y el amor, la misericordia y gracia de Dios que se extiende a nosotros. Es otra instancia de los asombrosos “peros”.

Colosenses 1:21-22 dice: En otro tiempo ustedes, por su actitud y sus malas acciones, estaban alejados de Dios y eran sus enemigos. Pero ahora Dios, a fin de presentarlos santos, intachables e irreprochables delante de él, los ha reconciliado en el cuerpo mortal de Cristo mediante su muerte”.

Quiero llamarle la atención a la palabra frase de esté pasaje “irreprensible”. ¿Esta frase describe la manera en que usted piensa de usted mismo? ¿O a menudo, en su mente, se encuentra parado ante el trono de Dios y escucha su declaración: “Culpable”? Si esto es verdad, usted no vive por gracia.

Si ha confiado en Cristo su Salvador, entonces todas las expresiones del perdón de Dios son verdad en usted. Él ha alejado sus pecados tan lejos como el este está al oeste. Los ha puesto detrás de su espalda y los ha arrojado a las profundidades del mar. Los ha borrado de su libro de registros y ha prometido que nunca más las sacará a la luz. Usted es libre de acusación, no porque haya algo dentro suyo, sino por su pura gracia a través de Jesucristo.

¿Está dispuesto a creer esta maravillosa verdad y vivirla? Quizá responda: “Yo sí lo creo. Creo que mis pecados son perdonados e iré al cielo cuando muera”. Pero, ¿está dispuesto a vivir por ella hoy, en esta vida? ¿Aceptará que Dios no solamente lo salva por su gracia a través de Cristo, sino que también trata con usted día a día a través de ella?

¿Acepta el hecho de que la definición de gracia en La Biblia ¾ el favor inmerecido de Dios demostrado a personas que son totalmente merecedoras de ella ¾ se aplica no solamente a la salvación, sino en su diario vivir también? El significado de gracia nunca cambia. Gracia es siempre la misma, sea que Dios la ejercite en la salvación o en sus tratos con nosotros.

Jesús dijo: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10). ¿Tiene vida, es decir, “vida eterna”? ¿Ha renunciado a toda su confianza en sus propios esfuerzos morales y religiosos y se ha volcado enteramente a Jesús para ser vestido con su justicia? Si es así, usted tiene vida eterna. Pero, ¿la tiene en plenitud? ¿Experimenta tanto la paz de Dios que viene con la salvación como el gozo de Dios que viene con el vivir por gracia cada día? Si no es así, quizás fue salvo por gracia, pero vive por obras.

Por Jerry Bridges

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