Con roles activos en la formación

La educación no solo es responsabilidad de la escuela

Por Evangelina Daldi
Cuando llega esta época del año, lamentablemente siempre nos encontramos con conflictos en el área educativa. Claro que no es mi intención entrar en debates de culpas y responsabilidad, derechos y obligaciones, y realmente considero que mi opinión personal poco importa.

Pero estos temas siempre se tiran sobre la mesa en reuniones familiares, laborales o de amigos. O por lo menos eso es lo que siempre me pasa a mí.
Hace poco tuve una charla con amigos sobre la educación. Hablamos de algunos conocidos que con mucho sacrificio lograron obtener sus títulos universitarios, y vimos que, a diferencia de lo que muchos dicen, es posible llegar a cumplir la meta.

También conversamos sobre algunas personas que conocemos que teniendo todas las posibilidades (principalmente en referencia al tiempo para estudiar y a una posición económica capaz de afrontar cualquier gasto), no supieron aprovecharlas. Y nos preguntamos por qué. Y ahí fue donde surgieron las distintas opiniones, cosa que me interesa pensarlas o por lo menos plantearlas con ustedes.

Algunos dijeron que los tiempos en los que vivimos son distintos. Raros. La cultura cambió. Ahora “los chicos hacen lo que quieren, y una buena parte de ellos no prefiere estudiar precisamente”. Otros sostuvieron que “muchos no tienen la posibilidad de hacerlo”. Es cierto que los jóvenes tienen que salir a trabajar cada vez más temprano, y eso siempre, resulta como una suerte de obstáculo. Aunque luego se concluyó que a pesar de que se tarda más en terminar los estudios, y se requiere de un esfuerzo mucho mayor en comparación con algún joven que puede ser sostenido por sus padres, es posible trabajar y estudiar.

Si bien hubieron diversas y varias “teorías” hubo una en la que todos los que allí estuvimos de acuerdo. Las influencia de los padres. La importancia del aliento constante y casi obligatorio que tienen los padres sobre los hijos en cuanto a temas educativos.

Una de las personas que estaban allí dijo: “En mi casa nunca existió la posibilidad de que dijera que no quería estudiar. Desde muy pequeña me hicieron notar la importancia de la formación y la preparación, y es por eso que creo que ni yo misma consideraba la posibilidad de no estudiar. Supe siempre que era muy importante”. Y eso me hizo pensar.
Me hizo pensar en la responsabilidad que tenemos, no solo como padres porque quizá muchos no lo seamos sino como personas de influencia sobre algún grupo. Amigos, primos, vecinos, grupos celulares o afines, hermanos o familiares más lejanos. ¡Qué importante es el estudio! Y qué importante es que seamos conscientes de ello.

Debemos comprender que las puertas se nos abrirán de todos modos, pero quizá si nos preparamos seremos capaces de ver más. Debemos comprender que el Señor cumplirá de todas maneras el propósito con nosotros, nuestros hijos o nuestros sobrinos, pero quizá lleguemos más lejos si nos preparamos hoy. Tal vez la posición que ocupemos sea más alta, influenciemos a más cantidad de gente y seamos capaces de tener más relevancia en la vida de una compañía, un municipio, una comunidad de personas y por qué no hasta de una nación entera.
Por supuesto que Dios quiere usarnos. Pero nosotros debemos tener una visión clara de que con más herramientas es mejor. Siempre es mejor.
Quizá usted es una persona adulta que no tuvo la posibilidad de cumplir con un ciclo académico. Pero quizá tiene hijos o nietos que necesitan de su apoyo, su aliento y hasta de su experiencia.

La educación es la escuela, es el instituto o la universidad. Pero también es el hogar. Son los padres que incentivan y apoyan. Son los familiares que alientan y aconsejan. La educación es una responsabilidad de todos y, esto sí lo digo a modo de opinión personal, es la salida hacia personas mejores, comunidades mejores, ciudades mejores y países mejores. Pero todo, todo, empieza por casa.

¡Hasta la próxima!

Por Evangelina Daldi
[email protected]

 

Se el primero en comentar

Deja Tu Comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*