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Las múltiples manera de llevar las Buenas Nuevas

Por Corrales & Ronda

Es un hecho que debemos llevar adelante la misión de ir por quienes hoy no conocen al único capaz de proveerles esperanza y salvación eterna, ya sea los que abarrotan las ciudades o quienes de la manera más remota pastorean ovejas en los crudos desiertos, pues todo ser humano necesita recibir el amor de quien un día entregó su vida por ellos en una cruz. La pregunta no es si está del todo claro en su Palabra si debemos sumarnos a la causa de redención de todas las naciones, sino más bien debe ser: ¿cómo podemos sumarnos hoy y engrosar las filas de quienes engrandecen el Reino de Dios en toda la tierra?

Es interminable la lista de formas en las que hoy el Evangelio está llegando a los corazones de la gente en todo el mundo, especialmente en los países de acceso creativo, es decir, aquellos lugares donde nunca podrías estar dentro de sus límites con una visa de misionero, puesto que la proclamación y la plantación de iglesias resulta estrictamente prohibido.

Quisiera detallarte brevemente algunas macro oportunidades, en muy variados campos, en los que puedes encontrar un lugar para convertir tus aptitudes y habilidades en herramientas de salvación para otros y ser parte del plan maestro de Dios para el mundo. Todas ellas están apuntadas al Evangelio integral que Jesús pregonó en sus hechos cuando estuvo en la tierra: Cuando Jesús desembarcó y vio a tanta gente, tuvo compasión de ellos y sanó a los que estaban enfermos. Al atardecer se le acercaron sus discípulos y le dijeron: ‘Éste es un lugar apartado y ya se hace tarde. Despide a la gente, para que vayan a los pueblos y se compren algo de comer’. ‘No tienen que irse’, contestó Jesús. ‘Denles ustedes mismos de comer’” (Mateo 14:14-16).
Si miras con atención notarás que el corazón de nuestro Señor no solo se conmovía por las “almas” de aquellas multitudes, sino que más bien se interesaba por el bienestar integral del pueblo sanando sus dolencias y dándoles de comer en repetidas ocasiones.

Así que, cuando veas algunas de las ventanas de oportunidad para servir en la obra misionera, no las mires simplemente como excusas para hacer lo que supones que es más importante, como popularmente se dice, “salvar las almas”. Piensa en ellas como parte de ese proceso del plan discipulador y de salvación de las naciones, que incluye llevarles el verdadero Evangelio integral de Jesucristo.

Desarrollo social

Actualmente se desarrollan miles de proyectos misioneros bajo la consigna de mejorar las condiciones de la calidad de vida de quienes se plantea alcanzar. Estos son un testimonio vivo del amor de Dios y se elaboran en vastos temas sociales. Algunos ejemplos de ellos son: la asesoría y búsqueda del cumplimiento de los derechos humanos, el desarrollo de igualdad de género, la construcción y el mantenimiento de centros de asistencia para huérfanos.

Más muestras de ellos son la asistencia a viudas, la capacitación profesional, la creación de nuevas fuentes de trabajo, la enseñanza de idiomas, la educación y el desarrollo sanitario, la creación de pozos de agua, la construcción de espacios públicos de recreación, etc. Recuerda que cada paso que la Iglesia da para mejorar la calidad de vida de los pueblos se vuelve un respaldo más sólido y fiel al mensaje integral de Jesucristo para la plantación de iglesias en estos contextos.

Medicina y ayuda humanitaria

Vivimos en un mundo donde las condiciones de salud son completamente desiguales. Pocos países tienen buenos sistemas de salud y muchos otros, en especial los más pobres y menos alcanzados con el Evangelio, tienen pésimas condiciones de salud. Aun hoy mueren miles en estos países por no entregar tratamientos y vacunas que en nuestros países son sumamente básicos y comunes. Aunado a esto, y como si este panorama fuera poco, estos países constantemente se ven envueltos en guerras o crisis alimentarias, trayendo esto más desafíos al área de la salud.

Aparte de ser esta realidad algo que debe a todos hacernos orar, la Iglesia debe también actuar.

Negocios

Desde tiempos del apóstol Pablo los negocios han constituido una tremenda oportunidad para involucrarse en la misión de Dios. Estos nos ayudan a establecer vínculos con esferas de la sociedad que, si no fuera de esta forma, la Iglesia no tendría contacto para alcanzar a las personas en esos desafiantes lugares. Es muy variada la gama que puedes elegir para entrar a este engranaje de negocios como misión. Es simplemente fascinante el hecho de pensar que a la misma hora puedes intercambiar recursos, tecnología, bienes y servicios, poco a poco, a través de la amistad, puedes ir compartiendo de Jesucristo con personas que nunca han escuchado hablar de Él o que tienen un concepto errado de sus seguidores.

Estos son solamente algunos breves ejemplos de manera en las que, a través de lo que Dios ha puesto en ti, puedes servir a otros. Te aseguro que hay muchas otras formas que no mencionamos con las que puedes hacerlo y que son vibrantes oportunidades para que, sea cual sea la habilidad que tengas, puedas ocupar tu lugar especial dentro de su misión.

Por Andrés Corrales y Eliezer Ronda
Tomado del libro: Dios te invita a su aventura
Vida

Dios te Invita a su Aventura

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