“Solo tengo tiempo para mis hijos”

Cuando los hijos comienzan a dominar nuestra vida

Por Stormie Omartian

Nada cambiará un matrimonio tan rápidamente y en forma más dramática que el nacimiento de un hijo. Cuando llegan, las demandas en ti son mucho más grandes que lo que nadie puede anticiparte. Ya no tienen tiempo para enfocarse completamente el uno en el otro, porque ahora te debes enfocar en tu hijo. Pero la buena noticia es que todo esto te fuerza a crecer, a establecer prioridades firmes, y a aprender a cuidarte a ti mismo porque no puedes darte el lujo de enfermarte.

Cuando el tamaño de tu familia aumenta es importante no perder de vista el hecho de que un día de nuevo van a estar los dos solos. Sé que es difícil pensar tan lejos en el futuro cuando los niños te ocupan todo el tiempo y la atención ahora. En realidad, es fácil que los hijos dominen nuestra vida. Y puede suceder sin que te des cuenta.

Algunos padres se enfocan tanto en criar a los hijos que no pueden pensar en ninguna otra cosa, ni siquiera en su cónyuge. Mientras que Dios quiere que amemos y cuidemos de nuestros hijos lo mejor que podamos, Él no quiere que hagamos ídolos de ellos. Hay una línea fina entre el cuidado amoroso que les da a tus hijos la mejor oportunidad en la vida, y el otro extremos de dejar que lleguen a ser una obsesión al punto de que tu matrimonio está en peligro. Permitir que tu cónyuge se sienta descuidado, pasado por alto, no importante, innecesario o irrelevante no ayuda a que tu matrimonio permanezca fuerte. Y no ayuda a tus hijos que tu matrimonio se desmorone. Todos necesitamos sabiduría y la revelación de Dios para encontrar el equilibrio.

 

El pilar de la oración

Muchos conflictos pueden surgir entre un esposo y una esposa sobre la crianza de los niños que pueden ser tan serios que llevan al divorcio. Tal vez estos conflictos no sucedan en la temprana infancia o cuando comienzan a caminar, sino más bien en los complicados años de la adolescencia, cuando hay más en juego. Yo he encontrado que la mejor manera de criar a los hijos y quitar la presión de uno mismo, es orar por ellos a cada paso del camino. Cosas tales como que sean protegidos, que se sientan amados y aceptados, que mantengan buenas relaciones familiares, que tengan amistades y modelos que imitar piadosos, que tengan deseos de aprender, buen juicio, que no sean dominados por el temor, que no sean adictos a nada, que crezcan en la fe y lleguen a ser la persona que Dios creó para que fueran. Cuando oras de esta forma por tus hijos quiere decir que tú no tienes que ser una supermamá o un superpapá, y eso quita la presión en tu matrimonio.

 

Ora para que los dos tengan tiempo a solas

Una de las cosas buenas que puedes hacer es esforzarte para encontrar formas de mejorar tu matrimonio. Aun cuando la crianza de los hijos toma mayor parte de tu tiempo, todavía tienes que encontrar tiempo para que los dos estén a solas lejos de los hijos. Pídele a Dios que te guíe a una o dos personas de confianza que pudieran cuidar a tu hijo unas pocas horas una vez por semana.

 

Ora para que los dos tengan buena comunicación

Los hijos cambian el matrimonio y la vida. Al principio ambos tienen que aceptar que van a estar demasiados cansados como para sentarse a hablar sobre sus sentimientos y sus sueños. Tal vez al final del día vas a estar demasiado extenuado como para hablar sobre otra cosa que no sean las necesidades de tu hijo y cómo poder manejar las responsabilidades de suplir esas necesidades. Pídele a Dios que en medio de todo esto los ayude a los dos a tener una buena comunicación y todavía ser buenos padres.

Todos cambiamos a través de las diferentes etapas de la vida, y si tú y tu esposo (esposa) no han tenido ninguna comunicación significativa durante años, entonces será sumamente difícil cuando el último hijo se va del hogar. Si han pasado años totalmente dedicados a sus carreras, a criar a los hijos, a pagar por la casa, y a las cosas relacionadas a tu propia vida, y no se han comunicado el uno con el otro, ten presente que nunca es demasiado tarde para que recuperen ese sentido de estar unidos. Tienen que dialogar, pasar tiempo juntos y volverse a reconectar.

 

Ora para sean padres de oración

Nos podemos volver orgullosos si nos dedicamos a ser padres perfectos. Todavía nos podemos volver más orgullosos si creemos la mentira de que hemos criado hijos perfectos. En realidad, este es un lugar muy peligroso en el que podemos estar porque Dios bendice a los humildes y resiste a los orgullosos.

Si sientes que no sabes cómo puedes ser un buen padre (madre) por tus propios medios, entonces alégrate. Tendrás que depender de la ayuda de Dios para criar a tus hijos. Y Él siempre actuará en respuesta a tus oraciones porque tú tienes más autoridad sobre tus hijos en oración de lo que tal vez pienses.

Es mucho más fácil para tu matrimonio que aceptes el hecho de que no eres perfecto como padre, pero Dios lo es. Él es el único que sabe lo que es mejor para tus hijos. Así que consúltalo todos los días y pídele que te ayude a ser la mejor madre (padre) que puedes ser. Esto es mucho mejor que tratar de hacer todas las cosas por ti mismo. Lo mejor que puedes hacer por tus hijos es orar por ellos y con ellos. Enséñales a orar.  Haz que la oración sea una parte natural de sus vidas y será algo que los ayudará mientras vivan. Ser una madre o un padre de oración es ser la mejor clase de padres que hay, y quitará la presión de tu de tratar de ser perfecto.

Acude a Dios cuando te sientas desanimado mientras crías a tus hijos. Dios entiende nuestras debilidades y tentaciones de desistir. Él nos dice: “Dichosos los podres en espíritu, porque el reino de los cielos les pertenece” (Mateo 5:3). Dios quiere que acudas a Él y que encuentres su gracia para ayudarte en todas tus necesidades. Cuanto más experimentes el amor y la gracia de Dios, tanto más podrás extender su amor y su gracia a otros, especialmente a tu familia.

 

Por Stormie Omartian
Tomado del libro :Orando a través de los temas más profundos del matrimonio
Grupo Nelson

Orando a Traves de los Temas mas Profundos del Matrimonio

1 comentario en “Solo tengo tiempo para mis hijos”

  1. Lo mas lindo que Dios nos puede dar son los hijos,que es el fruto del amor de dos personas.Lo primordial es el acuerdo de los dos,y comprometerse que la crianza es compartida,en la salud y la enfermedad en el estudio.Ahora en estos tiempos cuando van creciendo la cosa es a otro precio,hay que reprenderlos moderadamente porque ahora las leyes toman represarias a los papas.

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