La Corriente

Ladrones del tiempo
Mayo | 2008 (GMT-3)

Un poco de esfuerzo concentrado varios días a la semana durante un período de seis meses, mejorará drásticamente tu rendimiento. El valor de dar prioridad a lo que real.

Andy Stanley
Andy Stanley
Si quieres estar en forma y conseguir esos abdominales “de masa compacta”, lleva trabajo. Entonces una noche haces tus abdominales y flexiones. A la mañana siguiente te miras al espejo, ¡y no hay cambios! Pero viste que el comercial decía “abdominales en sesenta segundos” y te esforzaste para hacer noventa. ¿Y qué paso? ¿Dónde están los resultados? Estoy seguro que Brad Pitt consiguió sus abdominales de una sentada ¿Correcto? Incorrecto.

Para que los músculos del estómago estén duros como una roca requieren esfuerzo consistente –pequeños incrementos de tiempo invertido en porciones– durante un período mayor de tiempo.

Esto también es cierto si estás intentando perfeccionar tu salto o aprendiendo a tocar un instrumento musical. Un poco de esfuerzo concentrado varios días a la semana durante un período de seis meses mejorará drásticamente tu rendimiento.
Este principio es verdad para casi todas las facetas de nuestras vidas, especialmente las que pertenecen a las relaciones afectivas.

Joven Permíteme hacer una lista de unas pocas prácticas específicas donde la consistencia hará una diferencia: cenar con tu familia, tiempo a solas con Dios, asistir a la iglesia, tiempo con tus padres. Ninguna relación que valga la pena puede ser “adquisición de una sola vez”. Las relaciones llevan tiempo y un pequeño esfuerzo invertido durante un período de tiempo, para que lleguen a ser todo lo que Dios tenía planeado que llegaran a ser.

Entonces ¿cuál es el beneficio de comer con tu familia en lugar de salir con tus amigos? Dentro de algunos años, tu familia aún estará allí, pero tus “amigos” pueden estar listos para cambiarte por otros y salir con un grupo diferente. ¿Por qué es importante pasar tiempo con Dios? Porque el Creador de la vida quiere ayudarte a saber cómo vivir la tuya cada día.

Depende de ti¿Puedes pensar en alguna relación que no necesite tiempo para hacerse más fuerte? ¿Las citas? No, porque necesitan tiempo. ¿Los mejores amigos? Aún esto necesita tiempo. ¿Y un perro? Trata de no pasar tiempo con tu perro durante una semana, y verás si no te trata con frialdad. Entonces ¿por qué nos sorprendemos si nuestras relaciones con Dios y nuestros padres están sufriendo? Revisa tu calendario.

Tomado del libro: Depende de ti de Editorial Peniel
Andy Stanley