| La Corriente | ||||
|
Cómo vencer a Mamón Jun | 2010 (GMT-3) Debemos remover los paradigmas mentales antiguos para ser libres. Al hablar de prosperidad, hay muchas ideas que rondan en nuestras mentes. ¿Qué dice en realidad La Palabra de Dios con respecto a las riquezas?
Por años la iglesia ha creído entender este pasaje, llegando a la conclusión de que para ser cristiano uno tenía que ser pobre, pues no se puede servir a Dios y tener riquezas a la vez. El enemigo, induciendo pensamientos erróneos en la mente de los cristianos, mezcló el significado pobreza y humildad como si fueran lo mismo. Por eso es común oír decir: “Esta gente vive en una casa humilde”, dando a entender que se trata de una casa pobre cuando, en realidad, La Biblia enseña que la humildad es un estado del corazón y no tiene nada que ver con la pobreza. Lo que Jesús quiso decir claramente en este pasaje, es que no podemos servir a Dios, que es Espíritu y a la vez ser dominados por Mamón. ¿Quién es Mamón? Mamón no es un término ni una persona, sino un espíritu maligno que opera detrás de las cosas materiales. Por lo tanto, la palabra Mamón no se refiere simplemente a la riqueza, sino a un espíritu que pretende afectar a toda la humanidad, incluso al seguidor de Cristo. Es por eso que entender lo que este espíritu puede hacer nos dará la clave para saber cómo actuar, a fin de cortarlo y erradicarlo en el nombre de Jesús, desatando el precioso plan de Dios sobre nuestras vidas. El espíritu de Mamón, a su vez, tiene varias ramas o brazos, y opera de diferentes maneras. Materialismo: El espíritu de Mamón incita a la gente a vivir dependientes por completo de las riquezas, como si fueran lo más importante en la vida, y centrados solo en las posesiones materiales. Todo gira en torno a obtener y acumular más dinero y a la obtención de más cosas como medio para vivir felices. Este espíritu opera principalmente entre aquellos que conocemos como gente rica, pudiente o de buena posición económica. La Biblia lo define bien en 1 Timoteo 6:10: “Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males. Por codiciarlo, algunos se han desviado de la fe y se han causado muchísimos sinsabores”. La búsqueda desesperada de la riqueza: Esta rama del espíritu de Mamón parece similar al materialismo, pero su alcance es totalmente diferente. Es la que seduce y convence a una persona en estado de pobreza o escasez financiera, a hacer lo que sea con el solo objeto de salir de su miseria y pasar al bando de los que han logrado cosas en la vida. Se lanzan a la búsqueda de un mejor destino sin importar el alto precio que conlleva como, por ejemplo, renunciar a los principios de integridad; decidir no diferenciar entre lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto, lo legal y lo ilegal, lo santo y lo pecaminoso. Esta rama del espíritu de Mamón es la que se ve más a menudo, pues en el mundo el porcentaje de personas que buscan salir de la escasez y la pobreza es mayor que el de aquellos que han alcanzado riquezas. La Biblia llama a esto codicia (ver Éxodo 20:17).
Esto nos lleva a la conclusión de que pretender prosperar y añadir más de lo que uno ya tiene inicialmente no es malo en sí mismo, pero si no se tiene el equilibrio necesario que solo Dios puede dar, podemos ser atrapados por el espíritu de Mamón. Pretender salir de nuestra pobre condición financiera tampoco es malo en sí mismo al inicio, hasta puede ser visto una actitud heroica y sacrificial, pero si se realiza sin el equilibrio que solo el Espíritu Santo puede proporcionar, caeremos en la trampa. El espíritu de pobreza: La tercera rama sutil del espíritu de Mamón es el espíritu de pobreza, asignado por el enemigo sobre personas, familias, pueblos, ciudades, estados, provincias y naciones, el cual solo puede ser anulado en el nombre de Jesús. La prosperidad divina tiene un alcance multidimensional, no solo material. El Dr. Peter Wagner dice: “La prosperidad tiene cuatro facetas: prosperidad material, prosperidad espiritual, prosperidad física y prosperidad social”. Por lo tanto, si la voluntad de Dios es la prosperidad, podemos deducir que la pobreza es la voluntad del diablo y, como consecuencia, existen espíritus inmundos de pobreza esparcidos por todo el mundo. La Biblia enseña que la pobreza es una maldición, no una bendición (ver Deuteronomio 28:48). Para muchos cristianos piadosos este puede llegar a ser un concepto distinto a lo que imagino, pues muchos hemos leído historias de personas piadosas que viven en absoluta pobreza. El enemigo ha entremezclado el espíritu de pobreza con el espíritu religioso. ¿Dónde tuvo su origen esta corriente errónea? Al analizar la historia del cristianismo, vemos que alrededor del siglo IV de la Iglesia esta se alineó con el emperador Constantino, lo cual abrió una puerta diabólica que dio lugar a la entrada del pensamiento griego, dejando a un lado los patrones bíblicos hebreos que tenía desde su fundación. Los griegos promovían la idea dualista del aspecto espiritual de la vida como superior al aspecto material de la misma. Esto llevó a la conclusión de que para ser espiritual uno debía ser pobre. Tal idea impulsó la creación posterior de los monasterios y los conventos durante la Edad Media, donde hombres y mujeres se “consagraban a Dios” haciendo votos de pobreza, castidad y obediencia. Esto, sin duda, creó un yugo satánico medieval religioso que se introdujo en la iglesia, el que permanece hasta nuestros días. Es por eso que Dios ha empezado a mover las piezas del tablero espiritual para cambiar y renovar la mente del pueblo de Dios, a fin de que nos levantemos con la autoridad de Cristo para desterrar todo espíritu inmundo de pobreza y recibir la herencia bíblica de la bendición financiera. El Espíritu Santo está restaurando en su Iglesia sus patrones originales, y parte de esta restauración consiste en erradicar de su Iglesia el espíritu de Mamón en sus varias manifestaciones.
Ritchie Pugliese
|
||||