Mayo | 2012 (GMT-3)   Inicio | Eventos | FAQ | RSS | Enlaces | Mapa del Sitio | Contactenos  
 
 
::| Buscar:       [Busqueda Avanzada]  
 
Categorias  
Editorial
Vida Cristiana
   » Guerra Espiritual
   » Administracion
   » Oracion
   » Adoracion
   » Evangelismo
   » Jovenes
Iglesia Cristiana
Liderazgo
Edificacion
Misiones
Musica
Actualidad
Familia
Humor
Suscripciones
::| Encuesta
¿Crees que el cristianismo está impactando a la sociedad en que vivimos?
Si
No
No sé
::| Newsletter
Su Nombre:
Su Email:
::| Guerra Espiritual
Ver Mas
::| Administracion
Ver Mas
::| Oracion
Ver Mas
::| Adoracion
Ver Mas
::| Evangelismo
Ver Mas
::| Jovenes
Ver Mas
 
 
 
Vida Cristiana
 
Palabras que dan vida
Ene | 2012 (GMT-3)

Que nuestras palabras puedan ser instrumentos de edificación y de bendición para nosotros mismos y para los que nos rodean. Ser conscientes del poder que sale de nuestros labios.
Ariel Kim
Ariel Kim

Desde el día en que nacemos, aprendemos a comunicarnos con otros. Pero esta comunicación está ligada mayormente con la confesión de la boca. Esta confesión es la manifestación de lo que guardamos en nuestro corazón. Es decir, primero pensamos y luego expresamos la idea con la boca.

Según los especialistas en el tema, los hombres hablan unas veinte mil palabras por día, mientras que las mujeres hablan unas treinta mil. De modo que una persona ordinaria habla unas seiscientas millones de palabras durante toda su vida. Se necesitan aproximadamente unas veinte mil palabras para escribir un libro. De manera que escribimos un libro todos los días. Por lo tanto, la cuestión es qué clase de palabras escribirá en el libro de su vida.

El Talmud enseña: "Las palabras son siervos cuando están en la boca, pero dueños cuando salen de ella". Proverbios es un libro de sabiduría. Habla de diversos temas cotidianos de mucho provecho. Sin embargo, ¿sabía usted que el tema principal de este libro es la confesión de la palabra? El autor dedica ciento veinte versículos para hablar de este asunto. La Biblia dice: "En la lengua hay poder de vida y muerte; quienes la aman comerán de su fruto" (Proverbios 18:21).

Un grupo de científicos realizó un experimento muy interesante. Reclutaron a personas comunes y corrientes, y las dividieron en dos grupos. Al primer grupo se le dijo que tenía que decir palabras positivas y de bendición, mientras que el segundo grupo tenía que decir malas palabras e insultar. Tomaron sus alientos en bolsas vinílicas, lo congelaron a menos de doscientos grados centígrados bajo cero, y luego de convertirlo en líquido, lo inyectaron en ratones. Para la sorpresa de muchos, aquellos ratones que fueron inyectados por los alientos del grupo B, perdieron sus defensas inmediatamente, y al cabo de dos horas murieron, en tanto que los ratones que fueron inyectados por los alientos del grupo A reaccionaron de forma positiva; corrían de un lado a otro y saltaban de alegría. ¿Qué significa esto? Que en nuestras confesiones existe un poder que vivifica o destruye, que da vida o muerte.

De lo que uno guarda en el corazón habla la boca
La confesión de la boca es un elemento tan cercano a la vida real, que ni siquiera nos damos cuenta de que tenemos la capacidad de hablar, ni del contenido de nuestro lenguaje.

Pero lo cierto es que el lenguaje viene a ser el espejo de nuestro corazón. El corazón es invisible, pero se hace visible mediante nuestras palabras. Por lo tanto, si usted quiere conocer las intenciones de una persona, debe oír atentamente sus palabras. "Pero lo que sale de la boca viene del corazón y contamina a la persona" (Mateo 15:18). Entonces, ¿cómo debe ser nuestra confesión? Nuestra confesión debe caracterizarse por la convicción, porque la convicción es sinónimo de fe.

secretoFíjese en La Biblia. La Biblia es La Palabra de Dios y es segura. Jesús no dijo: "Espero que te sanes algún día", sino que dijo con convicción: "Todo se hará tal como creíste" (Mateo 8:13). No dijo: "Puede ser que se salve", sino que dijo con convicción: "Hoy ha llegado la salvación a esta casa" (Lucas 19:9). No diga suposiciones ni hipótesis, sino tenga convicción de lo que Isaías 55:11 dice: "Así es también la palabra que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo deseo y cumplirá con mis propósitos".

La confesión de la boca con convicción mueve el corazón de quien lo escucha. Elías movió el mundo al decir: "… Te juro que no habrá rocío ni lluvia en los próximos años, hasta que yo lo ordene" (1 Reyes 17:1). Josué hizo lo propio al decir: "… Sol, deténte en Gabaón, luna, párate sobre Ayalón" (Josué 10:12). Y Jesús movió las circunstancias al decir: "¡Silencio! ¡Cálmate!" (Marcos 4:39).

Hable positivamente
Según los neurólogos, el cerebro no tiene la capacidad de distinguir el "no". ¿Qué significa esto? Por ejemplo, si alguien que hace una dieta dice: "No tengo que comer esta torta, no quiero comer esta torta, no puedo comer esta torta", el cerebro de quien emite estas palabras capta un mensaje codificado, que dice: "Tengo que comer esta torta, quiero comer esta torta, puedo comer esta torta".

El problema está en que el inconsciente ha sido contaminado por el negativismo, y esa misma raíz es la que impulsa la boca a hablar palabras negativas. Es por eso que tiene que cambiar su manera de pensar, eliminar lo negativo y reformatear su cerebro con informaciones positivas.

Había dos sapos. Cada uno fue echado dentro de un frasco distinto lleno de leche, pero era tan alto que no podían salir, por más que saltaran con todas sus fuerzas. El sapo negativo dijo: "Moriré", y al cabo de poco tiempo, murió ahogado. Mientras tanto, el sapo positivo decía: "Puedo salir de aquí, puedo hacerlo, lo lograré". Y se esforzó con sus cuatro patas a tal punto que la leche quedó batida, se convirtió en queso, y el sapo dio un gran salto para salir del frasco.

Henry Ford era apenas un joven desconocido cuando se encontró con Thomas Edison, el rey de la invención. Cuando Henry Ford le explicó que tenía el sueño de inventar la batería del automóvil, Edison le dijo, sonriente: "¡Qué buena idea! ¡Seguro que lo lograrás!". Simplemente palabras, una palabra positiva.

Mucho tiempo después, cuando ya Henry Ford se había hecho famoso en el mundo, escuchó un día la noticia de que el laboratorio de Thomas Edison, quien ya tenía 67 años de edad, se había incendiado. Inmediatamente, le envió un cheque de setecientos cincuenta mil dólares sin cargo, porque quería, de alguna manera, devolverle el gran aliento que le había dado cuando recién se iniciaba en su rubro.

En mi país, hay un dicho que dice: "Una palabra paga la deuda equivalente a mil". Por lo tanto, hable positivamente. Su confesión de palabra obrará el milagro. Confiese y espere que Dios mueva la diestra de su poder.

Hable claramente
Otro aspecto de la confesión con convicción es la claridad del mensaje que trasmite uno a través de la boca. 1 Pedro 4:11 dice: "El que habla, hágalo como quien expresa las palabras mismas de Dios". Él es un Dios que habla claramente. Por lo tanto, si quiere mover el corazón de quien lo escucha, debe ser claro al hablar. Entonces, ¿cómo podemos hablar claramente?

Primero, piense claramente
Aquellas personas que no hablan con claridad, es porque no piensan con claridad. Es decir, tienen una montaña de pensamientos, pero no los ordenan. Es fundamental que los ordene y alinee junto a su confesión. He visto a personas que hablan bien al principio, pero no terminan la oración con claridad, y murmuran: "Y bueno, lo que pasa es que...". Es decir, al comenzar hablan como si fuera un discurso brillante, pero no llegan a ninguna conclusión.

Segundo, utilice oraciones cortas
Muchos piensan que el hablar mucho, o enfatizar algún tema en particular, va a hacer que el auditorio recuerde el mensaje de por vida. Pero no es así. Para provocar un impacto en los oyentes, es imprescindible el uso de oraciones cortas. Es decir, debe haber una pausa, pero con una secuencia lógica. Y la misma debe producir en el corazón de la gente una imagen o una escena que pasa una tras otra en forma dinámica, la cual requiere un alto nivel de concentración para poder seguir la historia.

Otro aspecto es la simplicidad. Al comienzo de mi ministerio, tuve que luchar con mi arrogancia académica. Quería predicar con palabras difíciles y sorprender a la gente con las más recientes teorías teológicas, pero no era nada efectivo. Un mensaje es bueno siempre y cuando la gente lo comprenda. De manera que al hablar utilice palabras que puedan ser comprendidas aun por un estudiante de la escuela elemental.

Tercero, hable con entusiasmo
Uno de los factores que he notado en los grandes hombres que persuaden a multitudes de gente, es que hablan con muchísimo entusiasmo. No hablan en un tono bajo, ni en un tono tan alto. En caso de hacerlo, varían según el contenido de su discurso.
Activa tu mente
El entusiasmo se transmite más por la actitud que por las propias palabras. O sea, la cuestión no es qué se dice, sino cómo lo dice. Mire fijo a la persona con quien habla, trate de no alejarse demasiado de ella, demuestre esa actitud que dice: "Me interesa que me escuches y también lo que me dices".

Tomado del libro: Activa tu mente de Editorial Peniel

Ariel Kim


Rating (Votos: 2 . Promedio: 4.5/5)   
    Comentarios (0)        Enviar a un amigo        Imprimir


Otros Articulos:
Renovar la pasión (Ene.2012)
Gobierno de gracia (Dic.2011)
Embarcados hacia algo más (Dic.2011)
¿Qué es lo que vio Él? (Dic.2011)
La vida de poder en el Espíritu (Nov.2011)
Los críticos tres segundos (Nov.2011)
La autoadministración espiritual (Nov.2011)
Único jugador (Nov.2011)
Sin gasolina en el tanque (Oct.2011)
Lo de Dios y lo nuestro (Oct.2011)



 
::| Ultimas Notas
::| Eventos
Mayo 2012  
Do Lu Ma Mi Ju Vi Sa
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31    
 
Portadas

Portada Marzo 2011

::| Destacados
Con la mirada puesta arriba
La obra salvadora de todos los días
Jesús y sus extrañas compañias
Una fe que libera
Quítate esa coraza y actúa
Nuestro amado Restaurador
Vamos por la porción que nos ha sido dada
Rodéese de Bernabés
Perdonarnos a nosotros mismos
En busca de mayores victorias

[Top Page]  
Inicio   -   Eventos   -   FAQ   -   RSS   -   Enlaces   -   Mapa del Sitio   -   Busqueda Avanzada   -   Archivo   -   Contactenos