La Corriente

Domemos los pensamientos
Sep | 2008 (GMT-3)

Hacia la mente de Cristo. Los pensamientos equivocados pueden llevarnos al fracaso total. Debemos comenzar el viaje hasta obtener la "mente de Cristo".

Jay Dennis
Jay Dennis
Perseguido por docenas de vehículos de emergencia, un tren de carga descarriado y sin conductor, llevando miles de litros de químicos peligrosos, rodó por más de noventa kilómetros y desafió todos los intentos de pararlo, hasta que un audaz empleado del ferrocarril se agarró a un pasamanos, se subió a bordo y clavó los frenos.

Este veterano de treinta y un años de servicio en los ferrocarriles, quien saltó al tren en movimiento, descubrió que la locomotora estaba vacía. El ingeniero y el conductor habían bajado del tren en su última parada, sin dejar a nadie a bordo. Aunque los frenos de la locomotora estaban puestos, el tren salió rodando.

El tren pronto se estaba moviendo a setenta kilómetros por hora; los oficiales del ferrocarril intentaron descarrilarlo, pero sus esfuerzos fallaron. El tren se estaba moviendo demasiado rápido para pararlo. Después de que el tren estuvo suelto por casi una hora, dos locomotoras persiguieron a los cuarenta y siete vagones, se engancharon en el último y aplicaron los frenos bajando la velocidad lo suficiente para que el hombre saltara a bordo.

Al mirar este informe de noticiero, reflexioné en cómo nuestros pensamientos son como este tren descarriado cuando se sale de control. A plena marcha hacia adelante, nuestros pensamientos se alejan y dejan atrás al ingeniero celestial. A menos que persigamos esos pensamientos, saltemos encima de ellos y apliquemos los frenos; ellos pueden descarrilarse o aun destruirnos. Es esencial al proseguir hacia la mente de Cristo, que pongamos nuestros pensamientos bajo control y nuevamente en las vías espirituales. En este proceso de proseguir hacia la mente de Cristo, hay algunas cosas que simplemente tendrán que irse. A veces puede ser un proceso doloroso al revisar continuamente nuestra vida y preguntarle a Dios: "¿Qué necesita ser quitado?"

TrenTal vez haya cosas que, aunque no se consideren pecaminosas, estén interrumpiendo tu camino de progreso en la vida, como la preocupación, el cansancio, el ajetreo diario, la angustia, etc. Dios se reserva el derecho de corregir nuestras vidas para que calcen en su programa, y para que podamos participar en lo que Él está haciendo. A veces la corrección es dolorosa e incomprensible. En el momento no comprendemos lo que Dios está haciendo en nuestras vidas, pero al cooperar con Él, nos hace ser más como Cristo y provoca que crezcamos espiritualmente. "Porque mis pensamientos no son los de ustedes, ni sus caminos son los míos –afirma el Señor–. Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes; ¡más altos que los cielos sobre la tierra! (Isaías 55:8-9).

Podemos tener la seguridad de que lo que Dios elija editar de nuestras vidas, es para nuestro crecimiento espiritual. El proceso de edición comienza con ejercitar el deseo de cambiar nuestras mentes.

Como el tren descarriado, nuestros pensamientos pueden escaparse de control. Es hora de que cada uno de nosotros "permita" que Dios sea el ingeniero de nuestra vida de pensamientos, quien controle nuestro tren. Hay buenas noticias para nosotros que nos hemos descarriado: ¡podemos volver al carril! Esto puede lograrse al disciplinar nuestras mentes a diario para pensar en la clase de cosas que nos llevan a una vida de pureza y nos traen la victoria sobre los pensamientos equivocados. Al hacer esto, podemos exitosamente parar el pecado donde comienza y así quedarnos espiritualmente en el carril.
Doma tus pensamientos
Ten en mente que esto es un proceso, no un rescate instantáneo en medio de un descarrilamiento de pensamientos: "Concentren su atención en las cosas de arriba, no en las de la tierra" (Colosenses 3:2).

Tomado del libro: Doma tus pensamientos de Editorial Vida

Jay Dennis