La Corriente

¿Cómo hacer del éxito algo cotidiano?
Mayo | 2008 (GMT-3)

Por qué muchos cristianos ven el éxito como algo lejano muy difícil de alcanzar. Principios básicos para alcanzar el éxito día a día en nuestras vidas.

Rick Joyner
Rick Joyner
Una vez me hallaba sentado con Reggie White, escuchando su conversación con uno de los compañeros de su equipo en Green Bay Packers. Hablaban sobre su carrera futbolística. Reggie es, casi universalmente, reconocido como uno de los mejores. Consiguió figurar en el Salón de la Fama.

Al oír a Reggie hablar con su compañero, me sorprendió que la conversación se tornara seria. Uno de ellos observó que muchos de los jóvenes que habían conocido podrían haber llegado a ser grandes jugadores. También dijeron que seguramente en cada ciudad habría quien podría haber llegado a superarlos con mucha amplitud, pero que solo se conformaban con soñarlo, sin prepararse para participar del juego organizado. Son los que ven cómo pasan las cosas.
¿Es cierto esto? ¿Por qué es que tantos de los que tienen el potencial de llegar a ser grandes en lo que sueñan, fracasan y no logran tener éxito? ¿Por qué hay tantos que ni siquiera se animan a empezar a jugar?

Es verdad que quienes pueden ser los más grandes, no siempre logran su potencial. Muchos de los que tienen talento para ser grandes músicos, pasan la vida oyendo tocar a otros. Los potencialmente mejores hombres de negocios, artistas, científicos, estadistas, doctores, abogados, escritores y ministros, quizás pasen la vida haciendo algo que los aburre, sin dedicarse jamás a aquello para lo que tienen verdadero talento. ¿Por qué? Porque no han comprendido los simples principios que marcan la diferencia entre vivir una vida fructífera y completa, y vivir de frustración en frustración.

A continuación le presento las características que encontramos en la vida de quienes son exitosos:

Definir nuestro objetivo
Si pudiera hacer algo, con la garantía de que no fracasará, ¿qué cosa haría? Créase o no, la respuesta a esta pregunta probablemente sea lo que se le dio como talento para hacer. Puede necesitar evaluar algunas de las razones por las que desea hacerlo, y el modo de hacerlo, pero la respuesta a esta pregunta puede ser una clave importante para ayudarle a definir su principal objetivo en la vida.

Antes de hacer aquello para lo que tenemos uno o más talentos, necesitamos ser específicos. Quienes tienen objetivos demasiado generales, rara vez los cumplen. Quienes quieren “tener su propio negocio”, casi nunca lo logran. Quienes quieren “ser músicos” o “ser políticos”, tampoco lo logran, o fracasan al poco tiempo. Sin embargo, quienes inician un negocio porque desean vender un producto o un servicio que les gusta, tienen más probabilidades de lograr el éxito. Y quienes se enamoran de un instrumento musical en particular, tienen más posibilidades de ser exitosos músicos.

Lo mismo sucede con quien se inicia en la política, porque tiene una causa específica por la que luchar.
El paso número uno para lograr el éxito es definir nuestro objetivo con claridad.

Mantener la atención concentrada en nuestro objetivo
Una vez me pidieron que hablara a los Denver Broncos antes de un importante partido de fútbol, un lunes por la noche. La determinación, concentración y resolución en esos rostros era mayor a la que había visto yo jamás en cual- quier público. Sabía que era la mirada del éxito, la concentración. Al poco tiempo me pidieron que hablara antes de un juego con los New Orleans Saints. En ese equipo también había jugadores con la misma concentración en su objetivo, pero conformaban solo un tercio del equipo. Sentí que estaban en peligro de perder esa noche, y así fue.

El nivel de nuestro éxito estará determinado por el nivel de nuestra concentración. Del mismo modo, como líderes, el nivel de nuestro éxito se vera determinado por el nivel de concentración que podamos inspirar en quienes nos siguen. La concentración es una habilidad especial. Cuando estamos concentrados, debemos tener la disciplina de seguir estándolo. Es probable que no sea una habilidad natural, que sea una disciplina en la que debamos entrenarnos. Sin esa disciplina, no tendremos muchas posibilidades de llegar a contarnos entre los exitosos.

CampeonLas distracciones que hacen que apartemos la atención de  nuestro propósito en la vida, pueden provenir de factores positivos o negativos. Muchos no pueden ver más allá de los obstáculos que hay en su camino hacia su objetivo, por lo que se sienten tentados de buscar objetivos más sencillos. Probablemente haya tanta gente que se aparta de su objetivo principal a causa de la distracción, como hay la que abandona a causa de las dificultades.

Cuando haya determinado cuál es su objetivo, deberá decidir que nada lo distraerá hasta lograrlo. Recite este objetivo en su corazón, día tras día. Escríbalo en algún lugar donde lo vea a diario.
Por último, su objetivo merece su atención todos los días. Si no se ve atraído a este objetivo diariamente, de modo alguno, probablemente aún no esté en su corazón del modo que debiera estarlo.

Debe reunir los recursos o la capacitación que necesita para lograr su objetivo
Cuando se tiene una visión clara de nuestro propósito y decisión de mantenerse concentrado en este, hay más posibilidades de que veamos todo lo que necesitamos para poder lograrlo. El logro de cada objetivo requerirá de preparación, por lo general en forma de capacitación, educación o práctica.

Para reunir los recursos necesarios para el logro de nuestro objetivo, debemos tener un plan. Cuando más importante el objetivo, tanta más planificación y preparación se requiere. Cuanto mejor sea el plan, tanto más probable que logremos nuestro objetivo. La capacitación para organizar y planificar no es una habilidad usual, pero pocos podrán lograr algo sin ella.

No hay duda de que la vida de una persona sería más completa y fructífera –para no decir también más fácil– si se tomara el tiempo para desarrollar la capacidad de planificar. Porque todo lo que vale la pena hacer, requiere de un plan. Cuanto más importante o difícil sea el objetivo, tanto más debemos planificar. Como en un buen plan de vuelo, tenemos varios puntos que verificar a lo largo del camino. Estos puntos son mini objetivos que debemos lograr mientras avanzamos hacia el objetivo final.

Siempre es una recompensa el lograr estos puntos menores, pero recordemos que no son nuestro destino final, así que no nos quedemos demasiado tiempo celebrando el haberlos logrado.

Rodéese de personas orientadas a la solución
Uno de los primeros pasos de todo líder exitoso al tomar su nueva posición, será librarse de quien pase más tiempo hablando de problemas que de soluciones.

En el relato bíblico del viaje de los israelitas a la Tierra Prometida, enviaron espías antes de iniciar la conquista. Dos de los espías volvieron y dijeron: “Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos” (Números 13:30). Diez de los espías volvieron con historias aterradoras de lo grande que eran los adversarios y de lo fortificadas que estaban las ciudades. El informe era cierto, pero agregaron que sería imposible conquistar esta tierra. La gente escuchó a los diez que relataban historias de terror, y permanecieron durante cuarenta años dando vueltas por el desierto, hasta que toda esa generación pereció, salvo los dos espías que tuvieron una opinión optimista.

La mayoría de las personas pasan sus vidas andando en círculos, sin lograr su potencial, sin alcanzar jamás su tierra prometida, porque le prestan más atención a los miedosos que a los fieles. Fiel significa “lleno de fe”. Si va a cumplir con su destino, necesitará coraje. Rodéese de personas con coraje.

Niéguese a dejar que los obstáculos lo detengan o lo desvíen de su curso
Una de las mayores mentiras acerca del éxito, es la creencia de que algunas personas lo logran porque han tenido circunstancias favorables, porque tuvieron un “buen empujón”. El utilizar esto como excusa, es uno de los más grandes motivos por el que tantos fracasan.

La adversidad hace más por nuestro desarrollo que quizá ningún otro factor. La adversidad nos ayuda a mantener la concentración, a eliminar lo que no es esencial, a     dedicarnos a lo que verdaderamente importa. La adversidad hará que el que se dedica de verdad, trabaje aún más duro, haciéndose más fuerte y mejor. Si el éxito llega con demasiada facilidad, nos haremos más débiles a causa de él.

Liderazgo: El poder de la creatividadSabiendo que esto es cierto, y que nuestro propósito es alcanzar nuestro objetivo, no es errado desear llegar allí con la menor cantidad de obstáculos posible. Queremos evitar los problemas innecesarios, pero también debemos tener la resolución de vencer los obstáculos que se presenten, tomándolos como oportunidades para nuestro crecimiento.

Tomado del libro: Liderazgo: el poder de la creatividad de Editorial Peniel

Rick Joyner