Un conflicto entre diversas tribus, que expone a la muerte a miles de personas. Un llamado mundial a la intercesión por toda la región.
Todo comenzó en el año 1957 con un enfrentamiento entre dos grupos armados que peleaban por sus ganados, pero este conflicto se intensificó con el tiempo porque ambos querían tener acceso a una tierra con pasto y agua. A través de los años esto se acrecentó y llegó a ser una guerra que involucró a veintisiete tribus árabes contra los agricultores fur y los grupos no árabes.
Los fur son noventa y nueve por ciento musulmanes, pero grandemente animistas en su práctica diaria de rituales espirituales. Con una población de ochocientas treinta y ocho mil personas, son el grupo étnico más grande de toda la región.
Desde 2003 unas doscientas mil personas han sido asesinadas; y más de dos millones a través de todo Darfur han sido sacadas de sus hogares y llevadas a sucios campos de refugiados. Agencias de ayuda y asistencia advierten que la violencia está impidiendo que la ayuda llegue a los desplazados. Un equipo de las Naciones Unidas de Sudán reportó que doce obreros de ayuda humanitaria fueron asesinados durante los primeros seis meses de 2007, y algunas agencias han tenido que suspender su ayuda.
Esto está pasando en un momento cuando el veinticinco por ciento de los niños menores de cinco años de edad están muriendo debido a la desnutrición y a una enfermedad en los huesos.
Pero hay esperanza: el brazo humanitario de la “Cruzada Estudiantil para Cristo” –conocido como Red de Ayuda Global– está llegando con grandes cantidades de alimentos y agua para los campos de refugiados. Además, predican del amor y la compasión de Jesucristo junto con el mensaje de salvación.
Oremos por una paz duradera en Darfur, y para que la película “Jesús” sea vista por miles de personas.
La situación del grupo étnico fur
El grupo étnico fur vive en Darfur, la región de Sudán donde muchos están sufriendo y aun muriendo por el hambre y por la violencia. Profesan la fe musulmana, pero también mantienen ritos y creencias de la religión tradicional animista. Casi todos viven en campos de refugiados donde el saneamiento ambiental es mínimo, y hay muchas enfermedades. En tiempos pasados fueron agricultores, pero sus conflictos empezaron por el acceso a la tierra y al pasto. Ahora no tienen animales ni tierra. Hablan el idioma fur, pero no hay traducción de Las Escrituras en este idioma.
Oremos para que el Señor levante misioneros para ayudar en la triste situación que viven los fur. Oremos por los que trabajan con ellos, que haya algunos que puedan traducirles La Palabra de Dios y ofrecerles la paz y refugio que solo pueden encontrar en Cristo.
La situación del pueblo étnico sinyar
“Tama” es un término colectivo que describe un grupo de idiomas y grupos étnicos que viven en la frontera entre Sudán y el Chad. Los sinyar, con una población de unas veintiséis mil personas, es uno de esos subgrupos.
Las relaciones entre los habitantes árabes y los no árabes han sido hostiles durante mucho tiempo de la historia de Darfur. Los sinyar son principalmente agricultores sedentarios, mientras que los árabes nómadas son pastores y crían ganado. Los dos grupos están casi siempre en un conflicto constante por los derechos de la tierra y el agua. Para los sinyar, la educación está limitada solamente para los jóvenes varones, y muchos de ellos se desplazan hacia otras áreas en busca de trabajos. Las mujeres sinyar recorren la tierra para encontrar hierbas silvestres, moras, fresas y miel, así como también el material necesario para construir; también trabajan en el arte de hacer canastas y alfarería.
Para el pueblo sinyar, el animismo y la brujería están mezclados con sus creencias islámicas; por consiguiente, tienen muchas necesidades físicas, materiales y espirituales. No hay ningún programa radial cristiano, ni programas en la televisión que alcancen a alguna de las subtribus tama. Ellos necesitan desesperadamente de obreros cristianos comprometidos que estén dispuestos a vivir entre ellos, para enseñarles del amor del Señor Jesús.
Ya que la mayoría de los sinyar no saben leer ni escribir, programas cristianos radiales y la película “Jesús” son especialmente necesarios.
Oremos para que pronto estos recursos estén disponibles para los subgrupos tama y para los sinyar, para que los principados y las potestades del mal que los tienen atados, sean destruidos. Y para que muchos sean salvos por su fe en el Señor Jesucristo
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Oremos también para que haya obreros cristianos que vivan entre ellos y les hablen del amor de Jesús. Por las emisoras cristianas, que tengan oportunidad para transmitir por radio La Palabra de Dios. Y que la película “Jesús” pueda estar disponible en los idiomas que los sinyar entienden, para que conozcan a Cristo.
Fuente: WYCLIFFE - Oficina para las Américas - Tomado de la Guía Mundial de oración.