Un trabajo de amor en favor de los niños más desprotegidos.
Los últimos meses del año pasado fueron de mucha expectativa, ya que esperábamos los nuevos chicos; primero serían diez, luego doce, terminaron siendo catorce. Hoy llegamos a dieciséis nenas y veintitrés varones; en total contamos con treinta y nueve pequeños grandes siervos de Dios.
Tener un orfanato parece cosa fácil para una iglesia que tiene catorce mil miembros, puede decirse que pueden solventar todos los gastos sin ningún problema. El desafío se halla en la visión. El pastor Paul Thangiah recibió de Dios hace dos años abrir un orfanato, con el objetivo de darle a cada niño la oportunidad de tener una buena educación, algo que la gente india aprecia mucho, y a su vez prepararlos para que en el futuro sean hombres y mujeres llenos del poder de Dios para ir a las naciones a predicar el Evangelio.
Esto según lo que dice 1 Corintios 1:18-31: “Sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia (…) El que se gloría, gloríese en el Señor”.
Reflejos del futuro
Un hermano se acercó a los niños y les preguntó:
– ¿Qué quieren ser ustedes cuando sean grandes.
Algunos respondieron:
– Queremos ser pastores.
Otros dijeron que irían a las naciones a predicar el Evangelio. En la capilla del hogar tenemos un texto lema para este año: Mateo 28:19-20, el cual todos pueden recitar de memoria. También tenemos las banderas de los países limítrofes a India, donde el pastor Paul Thangiah está levantando treinta y cinco iglesias; cada día los niños oran por los encargados de llevar a cabo el trabajo en estos países.
A cada ayudante en el hogar, al comenzar su trabajo, le hemos dicho que estos niños son siervos del Señor, y que al servirlos en cualquier forma tiene que hacerlo como cuando viene el pastor principal. Y a los niños les hemos enseñado a respetar a quienes los sirven con tanto amor.
Como familia estamos muy felices de trabajar en India en tan grande empresa, ya que en el futuro esperamos que estos niños cumplan con la visión y el plan de Dios para sus vidas.
Para motivos de oración y necesidades visite nuestra página Web: http://austroindia.googlepages.com
Oscar y Gladys Silva son misioneros argentinos en India; actualmente se encuentran a cargo de un hogar para niños con treinta y nueve pequeños.