-Un señor va a la iglesia y le pide a San Pedro:
Por favor, haz que mañana llueva o te rompo con un martillo.
El párroco escuchó esto y cambió de lugar la estatua de San Pedro, puso una igual pero más chiquita para que el individuo no rompiera la más grande. Al día siguiente, va el señor a la iglesia y le dice:
¿Pedrito está tu papá?
-El pastor, en el culto del domingo:
Hermanos, hoy vamos a hablar de la mentira y de los mentirosos.
¿Cuántos de ustedes recuerdan qué dice el capítulo 32 de San Lucas?
Todo el mundo levanta la mano.
Precisamente, a eso me refiero. El evangelio de San Lucas sólo tiene 24 capítulos.
-Un amigo estaba delante de mí saliendo de la iglesia un día, y el pastor estaba de pie en la puerta saludando a los hermanos como lo hacía siempre. El agarró a mi amigo de la mano lo tiro hacia un lado.
El pastor le dijo: Tu necesitas unirte al Ejercito de Dios
Mi amigo respondió: Yo ya estoy en el ejercito de Dios.
El pastor preguntó: ¿Por qué entonces no te veo en misa a excepción de la Navidad y la Pascua de Resurrección?
Él le susurro de vuelta: Es que estoy en el servicio secreto.
-Había una vez un hombre tan bueno y millonario que le regalaba dinero a los pobres. El hombre teniendo dinero no se arreglaba bien. Un día el hombre dijo:
Caramba yo siendo millonario no me visto bien, de ahora en adelante tendré un nuevo look. El hombre se cortó el cabello, se afeitó y compró ropa nueva. Un día caminando bajo la lluvia le cae un rayo y se muere. Cuando llega al cielo se encuentra a Dios y le dice:
¿Dios, por qué yo siendo tan bueno me tuve que morir?
A lo que le contesta Dios:
Perdóname hijo, pero como te cortaste el cabello y te afeitaste no te reconocí.
-Este es un tipo rico que muere y se va al cielo. Ahí lo recibe San Pedro y le encomienda a un ángel que le enseñe su nuevo hogar, el tipo emocionado se pregunta como será, será una mansión de lujo o un palacio ya que, en el cielo no podría haber pobreza. Pasaron por un palacio bellísimo, con columnas de oro, adornado con diamantes, digno de un rey. El hombre emocionado le pregunta al ángel:
¿Aquí voy a vivir?
Y el ángel contesta:
No, más adelante está, sigamos.
Luego vio otra mansión hermosa con jardín, piscina, digna de un príncipe y emocionado pregunta:
Ángel, ¿Aquí sí voy a vivir?
Y el ángel contesta:
No, más adelante.
El tipo ya extrañado siguió el camino y vio una casa mediana con jardín y bastante bonita y pensó, bueno al menos es cómoda y dijo:
¿Ángel, viviré aquí?
El ángel le dijo:
No, más adelante.
Y el tipo ya decepcionado siguió y más adelante vio una casita pequeña, dos habitaciones sin jardín pero habitable y le preguntó:
¿Ángel, es aquí?
Y el ángel responde:
No, más adelante.
Siguieron su camino y luego vieron una casita de lodo y varas, un solo cuarto, cocina con leña, pequeñita casi inhabitable y asustado pregunta:
¿Ángel, aquí?
El ángel contesta:
No, ya casi llegamos.
El hombre muy asustado lo siguió y al final de la calle ven un pequeño espacio con cuatro palos y un techo de ramas, sin paredes y el piso era el suelo simplemente y el hombre preguntó:
Ángel, ¿No me digas que aquí voy a vivir?
Y el ángel contestó:
Pues sí hermano, es que con lo que tú nos mandaste de allá abajo apenas alcanzó para esto.