Mayo | 2012 (GMT-3)   Inicio | Eventos | FAQ | RSS | Enlaces | Mapa del Sitio | Contactenos  
 
 
::| Buscar:       [Busqueda Avanzada]  
 
Categorias  
Editorial
Vida Cristiana
Iglesia Cristiana
Liderazgo
Edificacion
   » Devocional
Misiones
Musica
Actualidad
Familia
Humor
Suscripciones
::| Encuesta
¿Crees que el cristianismo está impactando a la sociedad en que vivimos?
Si
No
No sé
::| Newsletter
Su Nombre:
Su Email:
::| Devocional
Ver Mas
 
 
 
Edificacion
 
Mi perro Spot y las Fortalezas de su vida
Ago | 2007 (GMT-3)

Durante varios meses aprendí sobre los sistemas de creencia de fortalezas, de cuán fácilmente pueden establecerse, cuán irrazonables pueden llegar a ser, y cuán difícil de derribar pueden resultar.

Dan Sneed
Dan Sneed
Nuestra primera tarea de ministerio después de que nos casamos, fue una iglesia de misión, era un lugar para los pobres y necesitados con mucha historia.
Mi esposa y yo nos habíamos casados hacía unos seis meses, cuando Daniel y Kevin vinieron a vivir con nosotros. Entonces Daniel tenía 11 años y Kevin 6. Con los chicos vino Spot. Era un acuerdo global. Spot era el perrito callejero que encontraron en un parque.
Su nombre lo describía perfectamente –spot significa mancha– salvo por una cosa: Spot fue víctima de una fortaleza que afectó su capacidad de llevarse bien con la gente, especialmente conmigo. No se preocupen, no voy a decirles que este perrito estaba poseído por un demonio. No lo llamaría ni siquiera una fortaleza espiritual. Simplemente una fortaleza. Había sido profundamente marcado por las cosas que le habían sucedido –muy probablemente por mano de otro hombre– y creía que yo iba a hacerle lo mismo.

Poco tiempo después de que los niños y Spot se mudaron, Spot decidió convertir el hall de nuestra casa en su baño. Al darme cuenta de lo que estaba haciendo, sugerí con voz bastante alta –pienso que usted podría decir que grité– ¡que dejara de hacer eso! Y comencé a caminar hacia él para impedir que termine de hacer lo que estaba haciendo. Usted hubiera pensado que le quebré las patas o algo así por la manera en que él comenzó a aullar y a llorar.

Fui hacia dónde estaba él, pero antes de que pudiera alcanzarlo, salió corriendo al patio por la puerta trasera, y encontró una esquina en donde pudo seguir aullando lo más fuerte que podía. Para este momento me di cuenta de que estaba muerto de miedo, pero ¿por qué? Nunca le puse una mano encima.
Le di la bienvenida a mi casa con brazos abiertos, inclusive compartí mi comida con él. Queriendo calmar al pobre perrito y mostrarle que no necesitaba tenerme miedo, lentamente extendí mi mano para acariciarlo mientras intentaba tranquilizarlo hablándole con tonos suaves –¿no es eso lo que dicen todos los manuales de perros?–. Le dije: “Está todo bien, pequeño. Nadie va a lastimarte. No hay nada de lo que tengas que tener miedo. Yo entiendo,” y así sucesivamente.

Desafortunadamente Spot tenía tanto miedo que cuando me acerqué para tocarlo, me mordió y continuó aullando. En ese momento yo debería haber sido el que aullara. Era yo el que tenía sangre que chorreaba por mi mano, no él. Para ese momento, una pequeña multitud se había reunido. Spot y yo éramos el centro de atención.
Durante los próximos meses, aprendí un montón sobre la paciencia y sobre los perros. Llevó tiempo asegurarle a Spot de que no lo lastimaría. Finalmente, Spot y yo llegamos a ser buenos amigos. Él aprendió a confiar en mí y entendió que yo no era como el otro hombre que abusó de él. También aprendí algo sobre los sistemas de creencia de fortalezas, de cuán fácilmente pueden establecerse, cuán irrazonables pueden llegar a ser y cuán difícil de derribar pueden resultar.

La historia de Spot provee una gran ilustración de algunos de los puntos clave para entender la fortaleza. Por supuesto, esta es una historia de un perro. Es por eso que uso la palabra ilustración en vez de ejemplo. Nuevamente, esto no describe una fortaleza espiritual, sino simplemente una fortaleza. Spot había sido condicionado por experiencias previas a esperar que los hombres, bajo ciertas circunstancias, abusen de él. Aunque nunca lo lastimé, su experiencia le decía que lo haría. Spot tenía todo el potencial para llegar a ser un gran perro de familia, pero su experiencia anterior lo llenó de temor y desconfianza.
Dios nos creó con el potencial para tener vidas efectivas y satisfactorias; sin embargo, el reino de las tinieblas busca paralizar nuestro potencial y destruir nuestros sueños. Si el intento es exitoso, quedamos luchando con sentimientos de inferioridad, con una abrumadora falta de confianza y un sentido disminuido del valor personal.

Al final, somos incapaces de abrazar todo aquello que Dios nos creó para que seamos. La devastación que resulta de este ataque demoníaco se hace evidente en los talentos desperdiciados y en las aspiraciones no alcanzadas.
Incluso nuestras aspiraciones personales sufren una ruina. Naturalmente, si nuestro autoconcepto está distorsionado, miramos a otra persona para construir nuestra autoestima. Así, podemos agotar emocionalmente a quienes nos rodean en nuestra búsqueda de afirmación.

PerroNuestra relación con Dios también puede sufrir. Si tenemos un concepto distorsionado de nosotros mismos, es fácil de distorsionar la verdad de quién es Dios.
Trágicamente, podemos nunca llevar a cabo la obra que Dios nos mandó que hagamos como parte del Cuerpo de Cristo. Las fuerzas de las tinieblas consiguen no solo socavar nuestro potencial, sino que también pueden socavar la obra que Dios desea realizar a través de nosotros al tocar la vida de los demás.
Nos enfocamos tanto en intentar determinar quiénes somos, que nos volvemos incapaces de dar de nosotros mismos, lo cual es la base del servicio cristiano.

Cómo es una fortaleza
Es interesante notar la importancia de una fortaleza. Una fortaleza, en el Antiguo Testamento, era un puesto de mando. Era donde se procesaba la inteligencia estratégica y servía como base de operaciones militares. Frecuentemente, la fortaleza estaba ubicada directamente en el centro estratégico de una ciudad. Estaba asegurada con paredes gruesas que eran prácticamente impenetrables. En caso de batalla, los residentes de la ciudad se retirarían a la fortaleza por seguridad. Era una estructura que efectivamente cerraba el acceso a los habitantes que eran atacados.

Las fortalezas espirituales son muy similares. Están en el centro de nuestro sistema de creencia y se convierten en la red a través de la cual filtramos todo, incluso nuestro propio autoconcepto, nuestras relaciones con los demás, e incluso nuestro entendimiento de cómo es Dios. Las fortalezas espirituales son tanto ofensivas como defensivas. Están protegidas y reforzadas por la verdad que las rodea, o por las mentiras y el engaño en las que se fundamentan.

Dónde las encontramos

Las fortalezas basadas en la mentira están frecuentemente en el centro de una imagen distorsionada de sí mismo.
Recuerde que la imagen de sí mismo es un cuadro mental que usted tiene de usted mismo. Es un cuadro basado en las conclusiones que ha extraído sobre quién es usted y cómo es.
Si sus conclusiones están basadas en mentiras, entonces su autoconcepto se forma y refleja esas mentiras.

Estoy convencido de que el punto más grande de ataque de Satanás es en nuestro entendimiento de quién Dios nos creó para que seamos, es decir de nuestra identidad. Si él puede evitar que entendamos esto, puede no solo encerrar nuestro potencial, sino que también puede distorsionar nuestro concepto de Dios, limitar nuestra relación con Él y restringir nuestra influencia sobre un mundo necesitado.
Las fortalezas espirituales basadas en mentiras frecuentemente buscan dominar nuestra mente y evitar que creamos la verdad.
Podemos encontrar esta fortaleza también en la familia, frecuentemente pasada de generación a generación.
Esa fortaleza puede dominar las culturas, las naciones y las regiones con maneras no sanas de pensar, inclusive con comportamientos destructivos.

Cada cultura, grupo de gente y nación tiene sus propias características positivas, incluso una capacidad única para expresar la gloria de Dios y reflejar su imagen. Existen también fortalezas negativas establecidas por el reino de las tinieblas para tratar de encerrar el potencial individual, y distorsionar y destruir la identidad cultural.
También pueden encontrarse fortalezas espirituales en las instituciones tales como los gobiernos, las universidades, incluso la iglesia. Las maneras de pensar grabadas en piedra y poco dispuestas a ceder a la verdad, pueden influenciar a movimientos enteros. Los ministerios pueden intentar actualizar los viejos sistemas administrativos o cambiar el liderazgo para encontrar un éxito nuevo, pero nunca se dirigen a las fortalezas espirituales que los contaminaron en primer lugar o derribaron su poder.
Como resultado, sus intentos por cambiar sufren el fracaso lamentable.
La fortaleza basada en la mentira solamente se vuelve más fuerte y quizás más engañosa.

La promesa de 2 Corintios 10:4 es que Dios ha dispuesto su poder y las armas espirituales para penetrar la fortaleza basada en la mentira: “Las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas”.
El poder de una nueva identidadYa sea una fortaleza individual, una fortaleza familiar pasada de generación a generación u otra, una fortaleza de naturaleza religiosa, nacional o cultural, Dios nos ha dado la capacidad para derribarla.

Tomado del libro: El poder de una nueva identidad de
Editorial Peniel
Dan Sneed


Rating (Votos: 0)   
    Comentarios (0)        Enviar a un amigo        Imprimir


Otros Articulos:
Todo está en el corazón (Ago.2007)
La fe en tiempo pasado (Jul.2007)
Las consecuencias personales de la caída (Jun.2007)
Merecemos una vida mejor (Jun.2007)
El soldado agonizante (Mayo.2007)



 
::| Ultimas Notas
::| Eventos
Mayo 2012  
Do Lu Ma Mi Ju Vi Sa
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31    
 
Portadas

Portada Marzo 2011

::| Destacados
Por causa de la cruz
No importa nada más
Cuando solo el amor importa
Ir más allá de los regalos
Una mujer que se entrego si reservas
Cuando Dios se toma su tiempo
¿Ya te inscribiste en la escuela de Dios?
¡Termine la muralla!
¿Te animas a caminar sobre el agua?
La vacilación de la fe

[Top Page]  
Inicio   -   Eventos   -   FAQ   -   RSS   -   Enlaces   -   Mapa del Sitio   -   Busqueda Avanzada   -   Archivo   -   Contactenos