| La Corriente | ||||
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En tu hora más oscura Ago | 2010 (GMT-3) Aún cuando pasamos por dificultades que pintan nuestro panorama de gris, Dios seguirá siendo fiel. Hay luz al final de camino.
Ciego durante tres días, Saulo estaba tan deprimido que no podía comer ni beber nada. Al mismo tiempo que pensó que había alcanzado su hora más oscura, Dios preparó a un hombre llamado Ananías para ministrarlo. "Había en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor llamó en una visión. ‘¡Ananías!’. ‘Aquí estoy, Señor’. ‘Anda, ve a la casa de Judas, en la calle llamada Derecha, y pregunta por un tal Saulo de Tarso. Está orando, y ha visto en una visión a un hombre llamado Ananías, que entra y pone las manos sobre él para que recobre la vista’ (…) Ananías se fue y, cuando llegó a la casa, le impuso las manos a Saulo y le dijo: ‘Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo’. Al instante cayó de los ojos de Saulo algo como escamas, y recobró la vista. Se levantó y fue bautizado" (Hechos 9:10-12, 17-18).
¿Has notado la forma en que los cuidadores del zoológico tratan a los animales heridos? Aunque el cuidador está solo interesado en ayudar, los animales no lo entienden. Solo se centran en su dolor y, a causa de esto, golpearán e incluso asesinarán a la persona que intentara ayudarlos. Algunas personas pueden estar en esta misma situación. Personas que dicen llamarse cristianas han hecho cosas que te han herido. Tú no esperabas que estas personas ocasionaran el dolor. Pareciera que lastiman aún más, porque estas personas profesaron amor hacia el Señor. Puede ser que hayas sido herido de tal manera que podrías no confiar más en alguien, incluso ni en Dios. Tal vez no dijiste: "Señor, no confío en ti", pero tus acciones hablan más fuerte que las palabras. Tal vez no quieras leer La Palabra de Dios o rechazas que alguien ore por ti. ¿O buscas otras formas para ayudar a aliviar y apagar el dolor? ¡Dios quiere hacerte libre! Quiere derribar cada fortaleza y espíritu demoníaco en tu vida, cada poder del diablo, cada tipo de brujería, cada maleficio, espíritu de incredulidad, de duda, de orgullo. ¡Dios quiere hacerte libre ahora!
Tomado del libro: Ayúdenme, he caido y no puedo levantarme de Editorial Peniel Td. Jakes
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