La realidad nacional, requiere más que nunca de nuestro compromiso y nuestra oración. La batalla la ganaremos en el mundo espiritual, pero para esto, debemos comprometernos a luchar a tiempo y fuera de tiempo.
Si queremos ver a nuestras ciudades a través de los ojos del Señor, si queremos ser movidos por la compasión y responder en consecuencia, entonces es tiempo de asegurarse de que los centinelas estén plenamente involucrados y al tanto de todo lo que sucede. El rol de los centinelas es vital cuando se llega a administrar la presencia del Señor.
Isaías 62:6-7 dice: "Jerusalén, sobre tus muros he puesto centinelas que nunca callarán, ni de día ni de noche. Ustedes, los que invocan al Señor, no se den descanso; ni tampoco lo dejen descansar, hasta que establezca a Jerusalén y la convierta en la alabanza de la tierra".
Este pasaje indica la intención de Dios hacia nosotros como su pueblo de oración y perseverancia. Allí se esperaba que el centinela nunca estuviera en silencio en cuanto a su llamado y ministerio, y que tampoco diera ningún descanso al Señor hasta que Él cumpliera con su propósito y su deseo de habitar en medio de ellos.
En cada avivamiento auténtico que hemos investigado, uno de los comunes denominadores es la oración persistente. En todos los casos el pueblo de Dios estaba dispuesto a pagar el precio a favor de otros, para que el Señor visitara la tierra de ellos. Estaban dispuestos a estar en la brecha.
Ezequiel 22:30 habla de que Dios busca a aquellos que estén dispuestos a hacerlo: "Yo he buscado entre ellos a alguien que se interponga entre mi pueblo y yo, y saque la cara por él para que yo no lo destruya. ¡Y no lo he hallado!"
Dios busca a alguien que "esté en la brecha", una frase que viene de una metáfora del juzgado hebreo. Usada en esta instancia, Dios quiere que su pueblo "esté en la brecha" a favor de la Tierra, para que el juicio y la maldición sobre ella puedan ser apartados y el destino de Dios y su sanidad puedan ser liberados.
Somos llamados a ser sus defensores, y a orar por el orden y la restauración para reemplazar el desorden y la destrucción. Como sus defensores tomamos la posición figuradamente de poner una mano sobre la cabeza del Señor y una mano sobre la cabeza del problema, y unimos las dos para que el desorden sea eliminado y el orden sea establecido.
Los centinelas son responsables de al menos siete áreas importantes de la actividad en cada ciudad y comunidad. La primera es, por supuesto, el cuidado de la iglesia de la ciudad, compuesta por varias denominaciones. Cuando la Iglesia escucha a Dios colectivamente, entonces la respuesta es mucho más rápida.
La siguiente área de responsabilidad confiada a los centinelas incluye a aquellos involucrados en la vida legal de la ciudad: personal de policía, seguridad personal, abogados, jueces... Cuando la Iglesia de la Tierra ora por la ley de la Tierra, la honestidad y la integridad pueden infiltrarse en la vida de esa comunidad.
Tercero, los centinelas toman la responsabilidad del sector de los negocios. Cuando cada iglesia de la ciudad acepta la piadosa responsabilidad por los negocios de su vecindario –orar y cuidar de los miembros de la gerencia y empleados–, al Señor se le da el derecho de entrada en el mercado a través de la voz profética de su pueblo.
Cuando la corrupción es expuesta y eliminada de los negocios del mundo, aún nuestra economía puede experimentar el nivel de productividad duradera prometido en Génesis 1:28.
Cuarto, a los centinelas también se les da la responsabilidad de orar en la arena política. Cuando aquellos que están en autoridad sobre nosotros llegan a estar subordinados a la autoridad más alta del Señor Jesucristo, habrá una enorme diferencia en la formación del futuro de la Tierra.
Quinto, los centinelas son responsables de aquellos que están involucrados en la educación de la comunidad. Cada generación es responsable de la próxima generación, ¡y una de las razones por la que el avivamiento no es sostenido, es porque no afecta al plan de estudios en la educación de nuestras comunidades!
Conozco escuelas que anteriormente habían cerrado la puerta a cualquier cosa que tuviera que ver con la Iglesia, pero de pronto reabrieron sus puertas a la oración, a la enseñanza bíblica y al desarrollo de los grupos de estudiantes cristianos vibrantes. ¿Por qué? ¡Porque los intercesores trabajan!
Sexto, los centinelas tienen la responsabilidad del personal médico y los recursos. En las noticias en estos días, uno escucha acerca de conflictos en las comunidades o en países enteros entre distintos sectores de la sociedad y el gobierno. El enemigo simplemente ama causar controversias, irritación y desequilibrio, entre los oficiales de la ciudad y las personas que viven en ese territorio. Es muy importante que el Señor establezca su soberanía como el gran Rey en cada área de la sociedad y, por ende, de toda la nación.
Finalmente, los centinelas tienen la responsabilidad de orar por los medios de comunicación y la industria de los entretenimientos: la televisión, la radio, el cine, los deportes y cualquier otra forma de entretenimiento. Cuando sus vidas llegan a estar bajo la autoridad de Cristo, la gente involucrada en estas áreas puede ejercer una significativa influencia sobre una ciudad.
Estas áreas requieren compromiso y disposición para estar activamente involucradas en la oración persistente, tanto como sea necesario, hasta que ocurra un avance o un notable cambio.
Cuando un avivamiento llega a nuestras ciudades, tenemos una mayor responsabilidad en cuanto a mantenernos alertas de día y de noche, a tiempo y fuera de tiempo, nunca olvidando que una batalla espiritual se lucha constantemente por la vida del pueblo de Dios.

No debemos dar descanso a Dios hasta que Él establezca sus propósitos en la vida de su pueblo, y haga de nuestra ciudad la alabanza de la Tierra. Hoy más que nunca nuestro país necesita nuestro compromiso.
Tomado del libro: Plan estratégico de transformación de Editorial Peniel