Un breve informe para cristianos preocupados. Un análisis de la película recientemente estrenada, a la luz de las creencias cristianas.
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| R. Albert Mohler |
El estreno de “La brújula dorada” en forma de una importante película, representa un nuevo desafío para los cristianos, especialmente para los padres. Después de ver la película en una exhibición previa y haber leído los tres libros de “La materia oscura”, puedo asegurar a los cristianos que enfrentamos un verdadero desafío, que requerirá del pensamiento cuidadoso y el compromiso intelectual.
- ¿Por qué esta película es un desafío tan grande?
Ante todo, “La brújula dorada” es sumamente atractiva. Como el libro en que se basa, el filme es una historia muy compleja que está muy bien contada. El elenco es excelente, actúan Nicole Kidman y Daniel Craig, el último actor de James Bond., y son acompañados por otros, incluidos Sam Elliot y la principiante Dakota Blue Richards, que hace el papel central de la niña de once años, Lyra Belacqua.
Los efectos especiales son superiores a todas las películas anteriores del género, incluyendo la trilogía de “El señor de los anillos”, también de New Line Cinema. Todo contribuye para que sea un éxito de taquilla.
En segundo lugar, la película tiene una historia que es cautivante, compleja y verdaderamente interesante. Philip Pullman es un experto escritor y cuentista; sus mundos inventados de “La brújula de oro” y toda la trilogía de “La materia oscura” están en el mejor nivel que puede ofrecer el género fantástico. Sus personajes son creíbles y el diálogo es constante, en gran parte gracias al brillante invento de Pullman de un compañero para cada personaje: un “daimonion”.
El resultado final es que estos libros y la película atraerán mucha atención y cautivarán a muchos lectores y espectadores.
- Entonces, ¿cuál es el problema?
Esto no es solo una trilogía fantástica o un proyecto fílmico cualquiera. Philip Pullman tiene una estrategia, un plan, que tiene la sutileza de un tanque blindado. Su estrategia es nada menos que exponer lo que considera como la tiranía de la fe cristiana y la iglesia cristiana. Su odio contra la narración bíblica es claro. Es un ateo cuyo proyecto literario más importante busca ofrecer un relato moral que revierte el relato bíblico de la Caída, y brinda una mitología liberadora para una nueva era secular.
El gran enemigo de la humanidad en los tres libros, “La brújula dorada”, “La daga” y “El catalejo lacado”, conocidos en conjunto como “La materia oscura”, es la iglesia cristiana, identificada como el malvado Magisterio. El Magisterio, que representa la autoridad de la iglesia, teme la libertad humana y busca reprimir la sexualidad humana.
El Magisterio usa el relato bíblico de la caída y la doctrina del pecado original para reprimir a la humanidad. Es a la vez violento y vil, y no pondrá reparos en proteger sus propios intereses y preservar su poder.

El ataque de Pullman al cristianismo bíblico es directo e innegable. Una vez se preguntó por qué sus libros atraían tan poca polémica en comparación con los libros de Harry Potter. Dijo a un periódico australiano que lo que él está diciendo:
– Son cosas mucho más subversivas que nada que haya dicho el pobre Harry. Mis libros hablan de matar a Dios.
- ¿Verán todo esto los espectadores de la película?
El ataque directo al cristianismo y Dios está atenuado en la película. Pero cualquier persona informada reconocerá que el Magisterio representa a la iglesia y al cristianismo. Por supuesto, en nuestro mundo el Magisterio es el liderazgo autoritativo de la Iglesia Católica Romana. En el mundo de Pullman, representa al cristianismo como un todo.
Por cierto, en el cuento de Pullman Juan Calvino asume el papado y traslada la sede central a Ginebra, con lo cual combina la tradición católica y reformada. En la película el Magisterio parece ubicado en Londres. Sea como fuere, el punto no es sutil.
Los ataques más directos al cristianismo y a Dios no aparecen hasta el último libro, “El catalejo lacado”, en el cual Lyra y Will, un niño de la edad de ella que aparece por primera vez en el segundo libro, terminan matando a Dios, que resulta ser un viejo impostor decrépito y débil que prácticamente no valía la pena matar.
- ¿Fue exagerado por sus críticos el ataque de Pullman al cristianismo?
No; su ataque no es ni encubierto ni sutil. Toda la premisa de la trilogía es que Lyra es la niña predicha por la profecía que revertirá el curso de la Caída, y liberará a la humanidad de la mentira del pecado original. Mientras que en la teología cristiana es Jesucristo quien revierte la maldición a través de su obra de expiación en la cruz, Pullman presenta su propia especie de teología en la cual la Caída es revertida por el desafío de estos niños. Según insiste Pullman, Eva y Adán estuvieron en lo correcto al comer el fruto prohibido, y Dios fue un tirano al prohibirles el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal.
- ¿Contiene más la historia mayor?
Sí, y tiene que ver con el sexo. Sexo sorprendentemente gráfico y explícito. Pullman cree que la iglesia cristiana es terriblemente represiva con relación al sexo, y que esto se encuentra arraigado en el concepto de la Caída.
- ¿Debemos preocuparnos de que haya personas, jóvenes y mayores, que se confundirán por esta película?
Por supuesto. Pero no creo que un boicot disuada al público general de verla. Me preocupa mucho cuando pienso en tantas personas que serán entretenidas por un mensaje tan subversivo, entregado por un medio tan seductor. Somos responsables de mostrarles, en la medida que podamos, que el Magisterio de “La brújula dorada” no es una representación justa ni exacta de la iglesia cristiana.
Solo puedo imaginarme cuántos padres y abuelos permitirán a niños y jóvenes ver la película y luego les comprarán los libros, alegremente inconscientes de lo que viene en el segundo y tercer libro.
El evangelio de Jesucristo tiene enemigos, lo sabemos. Los padres cristianos deben ser informados acerca de “La materia oscura”, y deben informar a otros. Debemos asumir la responsabilidad de usar el interés en esta película para enseñar a nuestros propios hijos a pensar bíblicamente, y a ser discernidores en su vinculación con los medios de comunicación en todas sus formas. Debemos armar a nuestros hijos para que puedan hablar acerca de este proyecto con sus compañeros de escuela, sin temor ni rencor.
Philip Pullman tiene una estrategia, pero nosotros también. Nuestra estrategia es el Evangelio de Cristo, un mensaje infinitamente más poderoso que el de “La brújula dorada”. La cosmovisión de Pullman de autonomía humana irrestricta sería una pesadilla si se alcanzara alguna vez. Su historia promete liberación, pero esclavizaría a los seres humanos a ellos mismos y destruiría todo valor trascendente.
Así que fijemos bien nuestro norte al pensar y hablar acerca de “La brújula dorada”. Este filme sin duda representa un gran desafío, pero es un desafío que los cristianos siempre deben estar dispuestos a enfrentar.
Fuente: Razones para creer